Alberto Fernández transitó su primer día de actividad con reuniones con sus ministros, recibiendo a la delegación norteamericana para disipar versiones de cierto malhumor por la participación de un emisario de Nicolás Maduro en su asunción, para terminar su jornada en el Litoral donde fue testigo de la toma de mando de los gobernadores de Entre Ríos y Santa Fe.
El flamante mandatario arribó a Casa Rosada a las 9.15 y se retiró a las 17.38 rumbo al sector militar de Aeroparque donde emprendió viaje para participar de la jura del gobernador santafesino Omar Perotti y luego de la reasunción del entrerriano Gustavo Bordet.
Con todo, la primera actividad del jefe de Estado fue ser anfitrión, en el Salón Eva Perón, del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel junto al canciller Felipe Solá y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca.
Luego Fernández viajó en helicóptero a La Plata para participar en el traspaso de mando bonaerense en el que fue ungido Axel Kiciloff como gobernador. A su vuelta a Casa Rosada, generó un torbellino de empleados cuando subió al segundo piso y visitó una sala en la que se guardan pinturas, ubicada junto al comedor, por lo que tuvo que sacarse selfies con personal de "la Casa" e incluso esa escena fue grabada por su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, con su celular.
La preocupación por las obras artes también se observó al comienzo del macrismo cuando, en diciembre de 2015, se encomendó una auditoría sobre las pinturas que adornaban las paredes y pasillos de Balcarce 50.
Pasado el mediodía Solá y el futuro embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, recibieron a la delegación norteamericana, el secretario de Salud, Alex Azar y el asesor presidencia Michael Kosak, pero no así Mauricio Claver, asesor en Seguridad de Donald Trump, que no fue a la jura del presidente al parecer molesto por la presencia de un emisario de Maduro.
Junto a Cristina, Mayra juró como intendenta
Ayer acompañó a los dos funcionarios estadounidenses el embajador Edward Prado. Tras esa primera reunión, almorzaron con Fernández en el Salón de los Científicos, ya que no pudieron reunirse en el comedor presidencial por falta de "aire acondicionado" en medio del bochorno. Unas horas antes el presidente había chicaneado a Macri con que "no sabía si venía a trabajar" porque no había aire refrigerado en todo el sector presidencial.
Más allá del gesto de distensión -en el gobierno aseguraron que nadie de la delegación transmitió una queja ni referencia a la ausencia de Claver-, se anunció la coordinación de una agenda común y se le trasladó a Fernández una invitación para el gobierno nacional para el 17 de diciembre en Washington cuando se desarrollará una cumbre petrolera, y que el presidente se comprometió a enviar a una delegación oficial.
Por la tarde, el presidente recibió al ministro de Economía, Martín Guzmán, que al atardecer brindó una rueda de prensa para presentar los "primeros lineamientos económicos" -según graficó un asesor gubernamental- y a Matías Kulfas (Producción) y a Mercedes Marcó del Pont (Afip).
En el Palacio de Hacienda no hubo grandes definiciones: se esperan más detalles para la semana próxima y en los próximos días se enviarán al Parlamento los proyectos de emergencia económica y la convocatoria a sesiones extraordinarias.
Antes de las 18, como se dijo, Fernández abandonó el palacio junto a su vocero Juan Pablo Biondi y más tarde se les sumó el ministro del Interior, Wado de Pedro. El dirigente camporista un rato antes había recibido en su despacho al gobernador de Tucumán, Juan Manzur, en su primera audiencia luego de la asunción en el cargo, en la que analizaron la crítica situación que atraviesa la Argentina y el impacto de la crisis en la provincia, que, coincidieron, demandará de una tarea conjunta entre el estado nacional y los gobernadores para reconstruir un sentido federal, según se informó.
Por otra parte, el equipo del presidente electo sigue definiendo varios lugares que quedan por ocupar en Jefatura de Gabinete, entre otras dependencias. Sí trascendió que en las próximas horas se difundirán los nombres que presidirán la intervención en la AFI, una de las medidas más comentadas del discurso de asunción de Fernández, y de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (Aabe), la ex Onabe, una apetecible "caja" del Estado por la cantidad de recursos que contiene.
comentar