El conflicto entre Hugo Moyano y el Gobierno se encamina a profundizarse luego de que la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros anunciara ayer que realizará una marcha el 22 de febrero al centro porteño, en “defensa del convenio colectivo de trabajo” del sector y por “la preservación del empleo y mejoras salariales”.
De esta forma, la familia Moyano endurece su postura contra la Casa Rosada, luego de que se conociera este martes otra causa judicial contra el líder camionero, esta vez por presunto lavado de dinero en la compra de dos propiedades en Parque Leloir.
Esta investigación se suma a otras que comenzaron a moverse en los tribunales en las últimas semanas, entre ellas una por presuntas facturas truchas sobre Camioneros y los Gastronómicos de Luis Barrionuevo que detectó la AFIP y otra contra Moyano y la empresa OCA por presunta evasión y lavado por 4.000 millones de pesos.
“En un contexto económico que se muestra desfavorable a los intereses y necesidades de la mayoría de trabajadores de diversas ramas, llamamos a una movilización en señal de protesta”, sostuvo el comunicado de la Federación emitido tras un plenario que concretó este miércoles y que contó con las presencias de Hugo y Pablo Moyano.
Y agregó: “La bronca acumulada de los trabajadores es descomunal, nuestra fuerza es directamente proporcional. Este 2018 puede traer peores condiciones para trabajadores. Necesitamos un plan de lucha independiente de las patronales para enfrentar estas nefastas recetas neoliberales”.
El secretario gremial de la Federación, Pedro Mariani, remarcó que aún no se definió el lugar adonde marcharán los camioneros pero dio por descontado que será “en la calle y en el centro porteño”.
A su vez, justificó la movilización al señalar que el convenio colectivo de trabajo (CCT) del sector “está en peligro por el mega DNU” que firmó el presidente Mauricio Macri semanas atrás. También, el dirigente camionero sostuvo que hay otros problemas que atraviesa el sindicato como el no pago del tradicional bono de fin de año que recibe ese gremio y adujo que se está produciendo “por presión del Gobierno contra la cámara empresaria”.
Si bien Mariani dio los motivos gremiales que derivarán en la marcha del 22 de febrero, lo cierto es que existe también un claro trasfondo político reflejado en el conflicto que se viene incrementando entre Moyano y el Gobierno. Meses atrás, intranquilo por el futuro incierto de la empresa OCA que afronta una millonaria deuda con la AFIP y emplea a más de 5.000 camioneros, Moyano comenzó a adoptar una postura más dura contra la Casa Rosada y se puso al frente del rechazo a la reforma laboral que el resto de la CGT había acordado con el oficialismo y que al final quedó trabada en el Congreso.
comentar