El coordinador Enzo Ferreira calificó a mercedes sosa como “gorda comunista” y “cáncer”; hubo repudios institucionales y reclamos para que deje el cargo
Enzo Ferreira, coordinador de Radio Nacional Tucumán y referente de La Libertad Avanza en la provincia, quedó en el centro de la polémica tras publicar en redes sociales mensajes en los que insultó a Mercedes Sosa, figura emblemática cuya nombre lleva la emisora.
El funcionario tildó a la cantante de “gorda comunista” y replicó un mensaje de otro usuario que la calificaba como “cáncer”. Pese a la repercusión, no se retractó y defendió sus dichos al asegurar que “solo hice una descripción física e ideológica”. Además de también apuntar contra el ex lider de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Carlos Alberto "el Indio" Solari.
Las publicaciones se viralizaron rápidamente y generaron una fuerte reacción de distintos sectores políticos, culturales y familiares de la artista, quienes cuestionaron que tales expresiones provengan de un funcionario al frente de una radio pública que lleva su nombre.
Lejos de moderar su postura, Ferreira desafió las críticas y sostuvo que sus mensajes permanecían visibles en su cuenta. Además, desestimó las denuncias mediáticas y calificó los cuestionamientos como intentos de “carpetearlo”. En su cuenta de X se mofó de la situación e incluso redobló la apuiesta burlandose de quienes lo reportaro, tratandolos de "Limitados".
El Ente Cultural de Tucumán emitió un comunicado en el que consideró “inadmisible” la difusión de discursos de odio y violencia simbólica desde espacios institucionales, y advirtió sobre el impacto de estos mensajes en la comunidad.
El organismo remarcó que los agravios no solo afectan la memoria de la artista, sino también a la identidad cultural de la provincia, al tratarse de una figura reconocida como referente indiscutida del patrimonio tucumano.
Por su parte, la familia de Mercedes Sosa pidió la renuncia de Ferreira y calificó sus declaraciones como un acto de “profunda cobardía”, al considerar que se trata de ataques dirigidos a una persona fallecida que no puede defenderse.
En ese sentido, Maby Sosa, sobrina de la cantante, cuestionó el uso de la apariencia física y enfermedades como forma de insulto, y advirtió que este tipo de discursos resultan “violentos” y “patéticos”.
La familia también difundió una carta abierta en la que sostuvo que el legado de la artista trasciende cualquier agravio y reafirmó su decisión de responder con la difusión cultural antes que con confrontación.
Desde distintos sectores señalaron que el episodio excede lo personal y constituye un ataque a la cultura tucumana, destacando la proyección internacional de Mercedes Sosa y su lugar como figura central del patrimonio artístico latinoamericano.
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