Esteban Bullrich cuestionó el alineamiento de Milei con Estados Unidos, criticó la adhesión al Consejo de Paz y calificó a Donald Trump como un líder “improvisado”.
El ex senador del PRO Esteban Bullrich cuestionó este martes el alineamiento que el presidente Javier Milei mantiene con la agenda política de Estados Unidos desde el inicio de su gestión y calificó al mandatario norteamericano, Donald Trump, como un líder “improvisado”.
Bullrich tomó como ejemplo la adhesión de la Argentina al Board of Peace (Consejo de Paz), un organismo impulsado por Trump y presentado como una entidad “alternativa” a las Naciones Unidas para intervenir en zonas de conflicto bélico, con foco en la Franja de Gaza. Según señaló, el país se incorporó a ese espacio antes que la mayoría de las democracias occidentales relevantes.
En un análisis publicado en el diario La Nación, el ex legislador sostuvo que la decisión del Gobierno argentino de acompañar a Trump “en prácticamente todos los gestos y definiciones de política exterior” expone con claridad un problema de fondo. “No se trata de un detalle menor ni de un simple gesto diplomático: es una señal política fuerte, que expresa una voluntad de alineamiento sin matices y sin debate estratégico previo”, afirmó.
En esa misma línea, Bullrich consideró que este posicionamiento resulta “particularmente problemático” cuando el eje central es la figura de Trump, a quien describió como un líder que no busca orientar el escenario internacional con decisiones prudentes y previsibles, sino que basa su conducción en la improvisación, la personalización extrema del poder y una lógica transaccional.
El ex senador también advirtió que el mandatario estadounidense confunde los intereses privados con las políticas públicas y recordó que Trump incrementó su patrimonio personal “en más de mil millones de dólares mientras ejerce el poder”, lo que calificó como “un escándalo ético” y una “señal de alarma” sobre su forma de ejercer la función pública y el rol que le asigna al Estado.
Bullrich reconoció, no obstante, que Milei obtuvo parte de su legitimidad internacional y de su triunfo electoral gracias al respaldo del líder republicano. “Ese apoyo fue explícito, público y estratégico”, señaló.
En el cierre de su análisis, el ex funcionario advirtió sobre las consecuencias de este alineamiento automático. “Seguir a un líder que confunde poder con negocio, fuerza con autoridad y capricho con estrategia no nos fortalece, nos debilita”, afirmó, y concluyó que la Argentina necesita una política exterior que piense, debata y elija, para no quedar relegada de las decisiones relevantes en el escenario internacional.
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