El abogado Jonathan Blackman, en representación del país, defendió la posición de no aceptar la ruptura en la cadena de pagos. También participaron de la audiencia Boudou y Lorenzino.
La audiencia convocada por la Corte de Apelaciones de Nueva York
finalizó cerca de las 16.30 hora local (alrededor de las 18.30 en
Argentina), tras más de dos horas y cuarto de debate en el que
Argentina, fondos buitre y terceros con intereses en el tema expusieron
sus posiciones.
El abogado Jonathan Blackman, en representación
de la Argentina, defendió la posición de no aceptar la ruptura en la
cadena de pagos a los acreedores en el canje que dispuso el juez Thomas
Griessa y del principio de equidad.
Durante el encuentro, los jueces de la Corte dieron un especio importante a los terceros con interés en la causa.
En la audiencia estuvieron presentes el vicepresidente Amado Boudou y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.
"Estamos tratando de persuadir a la Corte para que haga algo que sea factible y que no cree una confrontación terrible", consideró el Blackman, quien encabeza el estudio que representa a la Argentina.
Señaló que el país no aceptaría "voluntariamente" un fallo que lo obligue a pagar la totalidad de los 1.330 millones de dólares en bonos que reclama el fondo NML, segun informaciones difundidas aquí por agencias internacionales.
Además, argumentó que esa situación "podría desencadenar una crisis financiera" en la Argentina y que también sería una amenaza para "cualquier otro país que reestructure su deuda soberana".
Por su parte, los abogados del fondo NML Capital Ltd del multimillonario Paul Singer aseguraron que la Argentina tiene capacidad de pago y volvieron a exigir que se abone la totalidad de los bonos impagos.
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