El presidente Mauricio Macri recibió este miércoles en la residencia de Olivos a un grupo de chicos que acompañarán el ingreso a la cancha de los jugadores de la Selección Argentina. En ese marco, el mandatario aprovechó la oportunidad para jugar al fútbol con los niños. Pero no todo salió bien.
En el momento en el que uno de los niños le pateó un penal, la pelota impactó de lleno en la ingle del jefe de Estado que intentó disimular el golpe con una sonrisa.
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