El proyecto de Presupuesto 2018 para la Ciudad de Buenos Aires fue aprobado por la Legislatura porteña, con un cálculo de gastos y recursos de 222.383 millones de pesos, una reducción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para las industrias y una suba promedio de 20 por ciento en la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL).
El presupuesto obtuvo 32 votos afirmativos del bloque del oficialismo -integrado por el PRO, la Coalición Cívica y Confianza Pública- y 13 negativos de los diputados del Frente para la Victoria y la izquierda, mientras que se abstuvieron 14 legisladores del peronismo, Evolución y el Frente Renovador.
La proyección de gastos diseñada por la gestión de Horacio Rodríguez Larreta para el año próximo fue aprobada en el marco de un debate que se extendió por unas tres horas, junto a otras normas de índole económico, como la ley Tarifaria -que incluyó la suba del ABL- y el Código Fiscal vigente, las cuales recibieron, por igual, 43 votos afirmativos, 15 negativos y una abstención.
Tras la sanción del proyecto, el presidente del bloque Vamos Juntos, Francisco Quintana, aseguró que el presupuesto aprobado “es equilibrado y vuelve a destinar una mayoría de recursos a áreas sociales como educación, salud y desarrollo social”.
“Destaco la baja de la tasa de Ingresos Brutos para las industrias, lo que va en línea con el pedido del Gobierno nacional”, indicó y agregó que “la Ciudad de Buenos Aires tiene que dar el ejemplo bajando la carga tributaria y permitiendo mejores condiciones de inversiones para el sector privado”.
Por su parte, el legislador del Frente para la Victoria Javier Andrade consideró que “es un presupuesto de la deuda y el ajuste porque el aumento tiene más que ver con los vencimientos de la deuda pública que con inversión para áreas sociales como vivienda, salud o educación”.
La diputada del bloque que responde a Martín Lousteau, Natalia Fidel, sostuvo que “desde nuestro punto de vista, el presupuesto es la más clara radiografía de las prioridades de un Gobierno y por eso no podemos dejar de marcar que las prioridades que consideramos que se deben perseguir para construir una ciudad moderna y de iguales deberían estar reflejadas en la Ley de Leyes”.
Y el legislador del Partido Obrero-Frente de Izquierda, Marcelo Ramal, explicó que “el presupuesto presentado subestima la inflación, sosteniendo la hipótesis del 12 por ciento, cuando la real, sólo por los tarifazos previstos, la superarán ampliamente”.
El proyecto elaborado por el Ministerio de Hacienda prevé un nivel de gastos de 222.383 millones de pesos, con un aumento de 19,4 por ciento respecto del proyecto del 2017.
El cálculo de gastos y recursos estimado para el próximo año presenta las variables macroeconómicas con un crecimiento del 3,5 por ciento, un tipo de cambio promedio de 19,30 pesos y una variación de precios del 12 por ciento.
Contempla una reducción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para las industrias para eliminar las diferencias que actualmente existen entre aquellas que tienen establecimiento en la Ciudad y aquellas que no, que son alcanzadas por alícuotas hasta cuatro veces superiores a las primeras.
Se propone además elevar de 24 millones a 75 millones de pesos los topes de facturación anual para considerar exenta a la actividad del sector, lo que permitirá que a unas 20.000 industrias incorporarse a este beneficio, 90 por ciento de las industrias que tributan en la Ciudad.
Por otra parte, prevé un incremento promedio del 20 por ciento del ABL, estableciendo un tope de 23,4 por ciento, lo que marca una baja en el índice ya que para el 2017, el promedio fue del 30 por ciento con un techo del 38.
De acuerdo con los cálculos efectuados por la administración porteña, 35 por ciento del padrón -unas 665.000 partidas- registrará un incremento máximo de 50 pesos por mes, en tanto que el promedio de aumento para este segmento será de 30 pesos por mes y la cuota más alta rondará los 263 pesos.
Otro 50 por ciento del padrón -casi un millón de partidas- se incrementará entre 50 pesos y 75 por mes, siendo la cuota más alta de 394 pesos mensuales.
En materia social, 53 por ciento del gasto total será destinado a áreas como educación, salud y promoción social; mientras que en seguridad se destinarán unos 34.629 millones de pesos, 14,6 por ciento más que para 2017, “destacándose la inversión en más y mejor infraestructura y tecnología” para la Policía de la Ciudad.
Y en inversión en infraestructura el monto previsto asciende a 39.377 millones de pesos para obras como la finalización de la estación Facultad de Derecho de la línea H de subte y para mejoras en las frecuencias de las restantes trazas del servicio de transporte.
También se contemplan obras de urbanización del Barrio 31 de Retiro, como la apertura de calles, instalación de cloacas y desagües, luminarias, asfalto de calles internas y mejoras en viviendas.
Además, la construcción de la sede del Ministerio de Educación y del nuevo complejo escolar dentro del barrio presenta un presupuesto de 700 millones de pesos.
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