El líder de la CTA opositora, Pablo Micheli, apuntó contra su colega de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, por haberse reunido la semana pasada con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, pero apuesta a mantener la unidad de acción.
"La dirigencia debe encargarse de los problemas de la gente y no de sacarse fotos con los candidatos presidenciales. Nunca entendí la relación entre Moyano y Macri, porque no tienen nada que ver", planteó Micheli, visiblemente molesto con los últimos movimientos del camionero, con quien en los últimos años compartió paros y movilizaciones contra el Gobierno.
Al respecto, señaló que "Macri es un límite para la CTA" y recordó que el PRO "ha votado todas las leyes en contra de los trabajadores, conjuntamente con el Frente para la Victoria". "La relación con Hugo Moyano nunca estuvo ni muy bien ni muy mal, no existía, sólo teníamos unidad de acción, nos juntábamos para luchar en acciones comunes", aclaró el estatal sobre su vínculo con el titular de la CGT Azopardo, quien en los últimos días además tuvo un acercamiento con su colega de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo.
A pesar de estos cuestionamientos, Micheli manifestó su deseo de dejar las diferencias de lado y continuar trabajando en conjunto con Moyano para defender el poder adquisitivo de sus representados, de cara a unas paritarias complicadas luego de la devaluación y el alza del costo de vida de las últimas semanas.
"Con estas cosas que están sucediendo, debemos dejar de lado las diferencias que pueden existir entre nosotros y trabajar conjuntamente en pos de mejorar la situación de los trabajadores que ven devaluado sus salarios por los precios y la inflación", consideró en declaraciones a Radio El Mundo.
A su vez, Micheli reclamó apurar el inicio de las negociaciones salariales: "No hay que demorar más el tiempo y empezar a discutir las paritarias. (El ministro de Economía, Axel) Kicillof no sabe donde está parado, ha hecho un desastre con su arranque y pasó a decenas de miles de argentinos a la línea de la pobreza con una inflación superior al 30 por ciento", disparó.
En noviembre de 2012, las centrales lideradas por Moyano y Miceli realizaron un paro nacional que se sintió con fuerza en todo el país, en repudio a la falta de respuestas del Gobierno a sus reclamos, pero el año pasado la CTA quiso replicar una medida de fuerza similar y no contó con la adhesión de la CGT Azopardo, lo que comenzó a resentir la relación entre ambos sindicalistas.
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