Tras una nueva denuncia, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el exjefe de Gabinete mantiene algunos privilegios de funcionarios.
Pese a su salida del cargo, el Gobierno confirmó que Manuel Adorni mantiene la custodia, uno de los privilegios de los que gozan los funcionarios, por "cuestiones de seguridad".
Así lo confirmó el vocero presidencial, Adrián Ravier, en su segunda conferencia de prensa en Casa Rosada.
"Por motivos de seguridad por ahora se mantiene", reveló ante la pregunta del periodismo acreditado.
En su carta de renuncia, el exvocero reveló que sufrió amenazas en medio de la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
Asimismo, negó que la administración libertaria haya impulsado una auditoria interna para investigar las compras realizadas por los empleados de la Jefatura de Gabinete en nombre del exfuncionario.
"Él tema está en la justicia. Estas personas debe que declarar ante la justicia. No tenemos un mecanismo aparte de la Justicia que interrogará y evaluará", sentenció.
La respuesta llegó tras la presentación de un denuncia por parte de la diputada Marcela Pagano, quien afirmó que el exjefe de Gabinete mantiene la custodia y un vehículo oficial, pese a que ya no es funcionario público.
En la misma rueda de prensa, Ravier defendió el rumbo económico luego de ser consultado sobre una reciente frase del jefe de Gabinete Diego Santilli, quien días después de asumir habló de la situación social y dijo que “falta que el crecimiento llegue a los ciudadanos de a pie, al comercio de la esquina”.
En ese sentido, el portavoz sostuvo que la Argentina está en "récord de consumo" y que la pobreza cae, aunque reconoció que esa mejora no se percibe de manera uniforme: . “Las realidades son heterogéneas. Sabemos que hay personas que están mejor y personas que no. Todavía no estamos donde queremos estar”.
Para fundamentarlo, Ravier se apoyó en una comparación con el arranque de la actual gestión: “Han pasado apenas dos años y medio. Yo creo que ya es otra Argentina, porque si vamos a datos de diciembre del 23, como economista les podría citar un centenar de indicadores, todos eran rojos".
El vocero también proyectó la apuesta del oficialismo más allá del corto plazo y dijo que espera que el plan pueda fortalecerse hasta 2027 y, “si el presidente Milei es reelecto hasta 2031”, profundizar la estabilización, la desregulación y las inversiones en salud, capital humano y digitalización.
La tensión quedó planteada entre una mejora que el Gobierno presenta como verificable en las estadísticas y una percepción social que la mejoría no llega a vastos sectores. Ravier no anunció una medida puntual para acelerar ese traslado al bolsillo, sino que insistió en que el camino pasa por “ordenar la macro”, tener “una moneda sana”, abrir la economía y reducir trabas estatales.
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