La provincia de Tucumán pasó una noche en un estado de tensión social, producto, primero, de los saqueos producidos en la misma desde el día lunes así como también por un episodio de represión policial llevado a cabo frente al edificio de la Gobernación, tras la vuelta al servicio de los efectivos que se habían acuartelado en protesta por reclamos salariales. Los incidentes producidos en primer término, dejaron un saldo de dos muertos.
Dos personas muertas fue el saldo que dejaron los saqueos ocurridos en la noche del martes en la ciudad de San Miguel de Tucumán, una de ellas al recibir un balazo en el pecho en la calle Jujuy al 4000, y la otra tras chocar con su motocicleta en la intersección de las calles Juan B. Justo y México, según informaron fuentes policiales al diario La Gaceta. Las fuerzas de seguridad, intentaron llegar al lugar, pero las barricadas que hicieron los vecinos para defenderse complicaron su movilización.
Según consigna ese diario, varias esquinas de la ciudad se encuentran cerradas por barricadas armadas por los vecinos. Neumáticos, ramas y cualquier cosa que este a mano, se utiliza para protegerse de los robos
Previamente, los alrededores de la Casa de Gobierno de Tucumán fue escenario de graves incidentes con un grupo de "caceroleros", que fueron dispersados por efectivos de la Guardia de Infantería con gases lacrimógenos y balas de goma.
Los choques se produjeron pasadas las 21:00 cuando una columna de manifestantes, entre ellos comerciantes y vecinos, llegó con sus cacerolas muy cerca de uno de los ingresos de la sede gubernamental y fueron dispersados por efectivos de la Guardia de Infantería con gases lacrimógenos y balas de goma.
Sólo la intervención de Gendarmería Nacional evitó que la situación se elevara a límites extremos. Los efectivos, enviados por el Gobierno a la provincia para pacificar la situación, se colocaron entre la policía y los manifestantes y enviaron a los hasta pocos minutos atrás amotinados de vuelta al edificio de la Gobernación. La represión llevada a cabo por orden del gobernador Alperovich dejó un saldo de más de 35 personas heridas que fueron atendidas en diferentes centros médicos.
El incidente se produjo después de numerosos saqueos e incidentes registrados en las últimas horas en la provincia, producto de un acuartelamiento llevado a cabo por la Policía tucumana como parte de un reclamo salarial, que dejó el saldo ya informado de víctimas fatales..
Poco antes, los efectivos policiales habían aceptado una propuesta de aumento salarial de un 35 por ciento, que lleva a 8.500 pesos el salario del bolsillo de un agente recién ingresado, la que el gobernador José Alperovich dispuso mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU) aunque el mismo también anunció que denunciará a los acuartelados por el delito de "incumplimiento de los deberes de funcionario público y sedición"
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