La Casa Rosada fue escenario ayer del primer debate y propuesta de reforma a ley de financiamiento de los partidos políticos a la que el gobierno aspira a dotar de mayor transparencia -se exigirá la bancarización de los aportes, por ejemplo- con miras a las elecciones presidenciales de 2019.
Luego que fracasara el año pasado el tratamiento legislativo del paquete de medidas de la denominada reforma política, que incluía el financiamiento de campañas y implementación de la boleta única electrónica, el Ejecutivo ahora apuesta a acelerar el remanido tema de la plata que financia las candidaturas.
El evento cobró relevancia porque tuvo lugar días después que trascendiera que la constructora Odebrecht, protagonista del escándalo de coimas brasileño conocido como Lava Jato, puso dinero a través de una subsidiaria en la campaña que llevó a Mauricio Macri a la Presidencia.
En este contexto, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, recibieron ayer a dirigentes y representantes de ONG’s dedicadas a fomentar la transparencia institucional para recibir sugerencias que enriquezcan el borrador oficial: en el oficialismo saben que será difícil que el Parlamento pueda tratarlo en un año electoral.
Frigerio sostuvo en la mesa de debate -de la que formaron parte también el histórico apoderado del PJ, Jorge Landau, y el diputado de la CC, Fernando Sánchez-, que “más allá de los éxitos y los fracasos tenemos un norte que es avanzar en la reforma política” y “en esto del financiamiento de las campañas queremos ordenar las normas que hay y avanzar hacia una mayor transparencia”. Remarcó que más allá de la propuesta oficial, intentarán “consensuar” un texto definitivo con los aportes de los expertos.
El proyecto oficial propone instaurar la bancarización del régimen de aportes para que el dinero y los gastos sean registrados a fin que el origen de los fondos sea fácilmente identificable; la habilitación de aportes de empresas, con topes, dado que la prohibición no las evitó y las tiñó de opacidad; y un registro de proveedores de bienes y servicios para campañas.
El primero de los disertantes fue Pablo Secchi, de Poder Ciudadano, que remarcó la importancia de la reforma, porque la falta de transparencia en el financiamiento genera corrupción “como pudimos ver con el caso del Lava Jato que podría tener novedades en Argentina en los próximos días”. Y, al igual que otros expertos, llamó a blanquear el tiempo de las campañas, esto es, extender el actual período de 35 días y permitir el aporte de empresas.
En este sentido, Nicolás Cherny, del CIPPEC, subrayó que ‘la madre de todos los problemas es la informalidad’ en la circulación del dinero en tiempos electorales.
El “lilito” Fernando Sánchez, por su parte, abogó por regular la publicidad por internet que hoy está exenta e ir hacia un sistema de financiamiento mixto (público y privado) y mirando a Landau concedió que la reforma del 2009 del kirchnerismo, que creó las PASO, fue un “avance en la materia”.
A la salida del encuentro, el apoderado del PJ brindó un aporte sensiblemente diferente al debatido en el Salón de los Escudos.
“La modificación de las leyes electorales o de financiamiento no debe realizarse en años electorales. Tengo mi propia opinión sobre el tema, que ya la di en forma privada y la comunicaré en los próximos días, y pese a que no pensaba lo mismo en 2009, ahora creo que hay que ir hacia una mayor participación estatal”.
Desde Interior anunciaron que en los próximos encuentros expondrán miembros de la justicia electoral, representantes de otras fuerzas políticas, y funcionarios electorales de diferentes jurisdicciones del país.
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