Como si ocupar las principales posiciones de gobierno resolviera los problemas internos de las fuerzas políticas, la coalición del Presidente Macri y la Gobernadora Vidal se prepara sin fisuras para enfrentar una elección crucial para el futuro de sus respectivos gobiernos.
Un triunfo, significará un respaldo al proyecto Cambiemos y la profundización de la agenda del actual gobierno. Una derrota, augura escasos respaldos parlamentarios y una oposición que es probable se radicalice de cara a la elección presidencial de 2019.
El peronismo, por historia y respaldo popular, es la única fuerza en condiciones de desafiar al actual oficialismo. Sin embargo, hoy se encuentra fragmentado y dividido. El núcleo mas fuerte y de mayores dimensiones lo lidera la ex presidenta Cristina Fernández. Sus apoyos rondan un 30% de los votos totales de la provincia y su piso es difícilmente perforable.
Dentro del Frente para la Victoria, es desafiada por Florencio Randazzo. El ex ministro del Interior y Transporte cuenta con una base de apoyos de difícil estimación. En las encuestas que se han hecho hasta el momento se observa que, en caso de reemplazar a CFK como candidata, obtendría casi la misma cantidad de votos que ella.
Pero en, el ejercicio de una PASO, es difícil calcular quiénes dejarían de apoyar a la ex presidenta para hacerlo por Randazzo y quiénes, eventualmente votantes no peronistas, se podrían sentir convocados a votar en una PASO atractiva para favorecer a uno u otro.
Pero de todas maneras, el peronismo aún con CFK y Randazzo juntos, continúa estando lejos de sus mejores resultados en la provincia de Buenos Aires, cuando alcanzaba con cierta tranquilidad la mitad de los votos válidos. Y este no es un fenómeno nuevo. Se insinuó en 2009 y se consolidó en 2013 con la creación de Sergio Massa del Frente Renovador. Parte del voto peronista suele apoyar a la fuerza del ex intendente de Tigre.
Ayer, las autoridades del Partido Justicialista de la provincia le aseguraron a Randazzo que va a poder competir, pero con una información adicional: lo va a hacer solo, porque los integrantes de FpV van a competir por otro frente electoral. Es incierto estimar cuánto apoyo logrará esta fuerza política sin CFK y los principales referentes territoriales, si esta situación tuviera lugar finalmente.
Así las cosas hasta el momento, en este juego de intrigas, es probable que el peronismo le proponga a la ciudadanía tres ofertas electorales diferentes. Dos reconocidamente peronistas (las que encarnen Florencio y CFK) y una que se nutre del peronismo (que encabezará Sergio Massa) y que incorpora líneas del progresismo como el Gen de Margarita Stolbizer.
Todos las encuestas, hasta el momento, nos anunciaban que íbamos en camino de una elección polarizada y pareja. Dar la mínima ventaja en una contienda de estas características, es de alguna manera jugar la estrategia del rival. En este caso, hasta el momento, todos juegan la estrategia de Cambiemos.
comentar