El secretario general de la UOM, Antonio Caló, anunció este martes que este jueves y viernes los trabajadores de ese sindicato pondrán en marcha un “plan de lucha” luego de que fracasara una nueva reunión paritaria para fijar la suba salarial para el sector.
Caló criticó que los empresarios “mantuvieron la misma oferta de la última reunión”, de un 22% de aumento en tres pagos frente al 30% que pide el gremio, por lo cual este jueves y viernes los metalúrgicos de todo el país realizarán paros de media hora cada 60 minutos trabajados.
“Lamentablemente, tuvimos paciencia, pero los empresarios mantienen la oferta de la última reunión, por lo cual pondremos en marcha el plan de lucha”, advirtió el sindicalista frente a cientos de trabajadores de la UOM que se concentraron en las puertas de la sede del Ministerio de Trabajo, en Callao 114, a la espera de los resultados de la reunión.
La esquina de esa avenida y la calle Mitre estuvo cortada al tránsito y allí se apostaron los afiliados al gremio que realizaron una ruidosa manifestación, con bombos, redoblantes, trompetas y bombas de estruendo.
Por otra parte, los metalúrgicos realizarán el martes de la semana próxima un plenario de delegados nacionales en el que decidirán los pasos a seguir y no se descarta la posibilidad de impulsar un paro de 24 horas con una movilización a la Plaza de Mayo.
A su vez, los representantes del sindicato aclararon que el Ministerio de Trabajo está impedido de dictar una nueva conciliación obligatoria porque ya utilizó esa herramienta dos veces consecutivas.
Oficialmente el gremio reclama un aumento del 30%, lo cual significa una diferencia de diez puntos con relación a la pauta paritaria promovida por el Gobierno, pero reconocen que podrían llegar a un arreglo en caso de que las empresas se estiren al 25% de incremento más unas sumas no remunerativas.
La UOM, que no logró sellar un bono de fin de año, asegura que con esa suba se podrá garantizar que los trabajadores metalúrgicos de los escalafones más bajos lleguen a un salario de 13.000 pesos y no queden por debajo la línea de la pobreza.
“Las empresas dicen que no pueden dar más del 22% pero nosotros notamos que tienen una presión del Gobierno para no ofrecer más que eso”, sostuvo a la agencia NA un dirigente de la UOM que participó de la reunión.
Sucede que la Casa Rosada está viendo con preocupación que hay gremios que están logrando desmarcarse de esa pauta del 20% que promueve -como los aceiteros que firmaron un 31,6% y Gastronómicos que lo hicieron por un 24%- luego de haber logrado que sindicatos de peso rubricaran incrementos por esa cifra, como UPCN, Comercio, UOCRA y Estaciones de Servicio.
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