La candidata a procuradora general de la Nación, Inés Weinberg de Roca, destacó en el Senado su "vocación por los derechos humanos" y sostuvo que quiere realizar "un re diseño y re adecuación de los recursos" del Ministerio Público Fiscal.
Propuesta por el presidente Mauricio Macri como nueva jefa de los fiscales, Weinberg de Roca defiende su candidatura ante la Comisión de Acuerdos del Senado, que deberá expresarse antes de que el pleno de la Cámara alta decida si avala o no su nombramiento en el cargo.
"Fue la familia la que marcó mi vocación por los derechos humanos, especialmente la historia de mi madre, que no tenía nacionalidad y recién de grande pudo estudiar", afirmó la actual jueza porteña, quien de esa manera trató de rebatir la impugnación contra su candidatura presentada por Abuelas de Plaza de Mayo, que puso en duda su compromiso con esa materia.
Al respecto, Weinberg contó que sus padres "escaparon del Holocausto y los campos de concentración", que su padre llegó a la Argentina "con un pasaporte alemán de deportado" y su madre "huyó de Berlín a Praga a los seis años, sin documentación".
La candidata a titular del Ministerio Público Fiscal se refirió también a su plan de gestión en caso de ser aceptada e indicó que a su criterio "se impone un re diseño y re adecuación de los recursos" del órgano extrapoder.
Según explicó, esto es necesario porque "la estructura central de la Procuración está sobre dimensionada" ya que "cuenta con 1.792 empleados y funcionarios mientras que las fiscalías federales de todas las provincias tienen una dotación de 1.465 agentes", sostuvo Weinberg de Roca.
"No propongo prescindir de la planta permanente, sino re adecuarla y robustecer su eficiencia", agregó la candidata, al tiempo que consideró "imperioso contar con un fiscal general coordinador en cada una de las jurisdicciones".
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