Cinco delincuentes golpearon y amenazaron a una familia entera e hirieron a un joven que terminó con heridas en su cuero cabelludo y precisó asistencia médica.
En medio de un violento episodio, cinco delincuentes realizaron una brutal entradera en una vivienda de Bernal Oeste, golpearon y amenazaron a una familia entera e hirieron a un joven que terminó con heridas en su cuero cabelludo y precisó asistencia médica, en tanto que llama profundamente la atención que lograron ingresar al domicilio a pesar de que sonó una alarma.
Ocurrió en una zona muy compleja a nivel inseguridad, en la cual vive el secretario de Seguridad del Municipio de Quilmes, Gaspar De Stefano. En el último tiempo se dieron allí múltiples robos bajo la modalidad entradera y escruche. Los sistemas de prevención correspondientes no impidieron el accionar de los hampones, que se metieron e hicieron desastres con armas de fuego y amenazando de muerte a los damnificados a pesar de su colaboración para que todo termine lo más rápido posible.
Tuvo lugar en un domicilio situado en la intersección de Avenida Los Quilmes y Los Andes, en las cercanías de la IAPI, cuando un grupo de sujetos irrumpieron con toda violencia durante el fin de semana. Según las cámaras de monitoreo de la zona, llegaron caminando, pero tenían un vehículo de apoyo que funcionaba de campana por cualquier incidencia que se les pudiese presentar. En sintonía, subieron por una escalera y, a pesar de que sonaron las alarmas, nadie se percató, no llamaron a las autoridades policiales y estos no retrocedieron.
Fue así que sorprendieron a toda una familia que estaba durmiendo y los arrinconaron para dar inicio al ilícito, que duró algunas horas. Revolvieron cada rincón del espacio y pedían dólares, aunque los damnificados no disponían de esa divisa. La situación se puso cada vez más tensa y amenazaron de muerte a todos, mientras que golpearon a un joven con el revólver en la cabeza y le provocaron un profundo corte en el cuero cabelludo que lo hizo perder una importante cantidad de sangre.
Así las cosas, tomaron todo lo que se cruzaron por el camino y cometieron destrozos en las instalaciones, ya que tiraron muebles, roperos, mesas y demás. Se llevaron entonces electrodomésticos, dinero, elementos de valor y aparatos tecnológicos, incluidos los teléfonos celulares. Tras ello, emprendieron su fuga y las víctimas pidieron asistencia al 911, además de alertar a los vecinos por lo que había pasado. Increíblemente, nadie escuchó los gritos y tampoco se percataron de la alarma.
Oficiales de la Comisaría 7ma. se apersonaron y pidieron asistencia médica al SAME para atender a las víctimas, que estaban lastimadas y shockeadas, aunque por suerte fuera de peligro. La Justicia intervino y ordenó el seguimiento de las filmaciones de vigilancia para dar con el paradero de los responsables, de los cuales hasta ahora no hay noticias.
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