El jueves que viene se cumplirá un mes del incendio que provocó serios daños en el Hospital Oñativia de Almirante Brown, y sus consecuencias todavía se siguen notando en la región, sobre todo, en el Eduardo Oller de San Francisco Solano, cuyos trabajadores aseguran que, por el siniestro, las consultas “han aumentado un 50 por ciento” desde el 17 de diciembre.
Para poder encontrar una solución, aseguraron que podrían reunirse con funcionarios de la secretaría de Salud de Quilmes y de la Dirección General de Hospital.
Al respecto, el delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado, César Maximiliano Vilchez, explicó que el centro sanitario quilmeño sufre esta situación debido a que hay “mucha gente que, por cercanía, asiste a este hospital”.
Es que los habitantes de Rafael Calzada, partido de Almirante Brown, no cuentan con otros hospital más cercano que no sea el Oller. De hecho, la distancia entre los dos hospitales es de 5,6 kilómetros y el viaje en colectivo dura entre 45 minutos y una hora y en auto 15 minutos.
Asimismo, puntualizó que “las consultas han aumentado un 50 por ciento”, lo que provoca que “la espera se haga muy larga y la gente se ponga impaciente”.
Con el objetivo de encontrarle una solución al problema, los trabajadores plantearon la situación a la secretaría de Salud de Quilmes y a la Dirección General de Hospitales de la Provincia de Buenos Aires para que tengan en cuenta que “la contingencia fue por el incendio de un hospital provincial”.
A partir de esto dejaron inferir que están a la espera de una reunión con funcionarios de ambas áreas.
Durante la madrugada del 17 de diciembre, la sala de máquinas del Oñativia fue alcanzada por un rayo, lo que desató las llamas en el primer piso. Esto provocó la evacuación de 180 pacientes que estaban internados,y, aunque no se tuvo que lamentar víctimas fatales, sectores como Laboratorio, fueron dañados.