El material sanitario dentro de un estabilizador de electricidad en la Clínica del Niño y la Familia de San Francisco Solano provocó un incendio que combatieron los propios trabajadores y controlaron los Bomberos Voluntarios.
Una gasa dentro de un estabilizador de electricidad casi desencadena una tragedia en la Clínica del Niño y de la Familia de San Francisco Solano, donde se originó un incendio que debió ser sofocado rápidamente por los trabajadores del lugar mientras aguardaban por la llegada de los Bomberos Voluntarios.
Las llamas se originaron en la mañana del lunes en el sector de análisis clínicos del establecimiento ubicado en 895 y 843 y, ante su rápido avance, los empleados tomaron los matafuegos disponibles y las extinguieron parcialmente. Una vez que arribaron, los servidores públicos realizaron las tareas de control y verificación con el objetivo de que el siniestro no se propagara hacia otros puntos.
En ese marco, comprobaron que el origen del foco ígneo había sido un estabilizador eléctrico, en cuyo interior había quedado una gasa, lo que, además, generó humo y preocupación entre el personal del establecimiento.
La anticipación de los profesionales de la clínica resultó fundamental, dado que no se registraron personas heridas ni fue necesaria la evacuación del edificio. Solo quedaron dañados el estabilizador y algunos cables del sistema eléctrico.
Tras concretar la revisión y la ventilación del sector afectado, los bomberos finalizaron el operativo y la actividad del sanatorio continuó su normal desarrollo. Quedó bajo investigación cómo una gasa terminó dentro de ese equipo eléctrico.