El lateral reveló el sentimiento del plantel tras el traspié en el estadio Tres de Febrero, donde el Cervecero cayó por la mínima diferencia ante Almagro.
El paso de Quilmes por el estadio Tres de Febrero dejó una herida abierta en el orgullo del plantel. La derrota por 1-0 ante Almagro no solo cortó el envión que traía el equipo tras la goleada a Patronato, sino que reavivó los cuestionamientos sobre la regularidad del Cervecero en condición de visitante. Tras el encuentro, Martín Vallejos fue uno de los encargados de ponerle voz al sentimiento del grupo, y sus palabras reflejaron la frustración de el club de la región.
"Nos fuimos con una calentura tremenda. Hay que hacerse respetar de la mejor manera en esta categoría", disparó el lateral, dejando en claro que para pelear arriba en la Primera Nacional no alcanza solo con los nombres, sino que se necesita un plus de temperamento en cada duelo dividido. Para el Blanco, la falta de efectividad en las pocas proyecciones que tuvo terminó costando demasiado caro.
Vallejos, que viene siendo una pieza de recambio constante en el esquema del "Tano", subrayó que el enojo debe transformarse en combustible para lo que resta del certamen. "Nos fuimos con mucho enojo e intentamos sacarlo adelante en lo que se viene", concluyó el defensor en diálogo con El Informante Sur, proyectando ya el trabajo semanal en el Estadio Centenario.
El Cervecero sabe que no puede dejar puntos en el camino si pretende ser un candidato serio al ascenso, y la derrota en José Ingenieros servirá como un llamado de atención a tiempo para ajustar las tuercas defensivas y recuperar la agresividad que lo caracteriza.
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