Mientras se menciona un inminente cierre de la planta fabril situada en Avenida Monseñor Novak y Serrano, los 300 operarios del Frigorífico El Látigo, de Florencio Varela, permanecen suspendidos a causa de las trabas a las exportaciones recientemente aplicadas por la Secretaría de Comercio Interior.
Las suspensiones datan desde hace varios días y la situación económica del establecimiento, dijeron fuentes gremiales, no era buena desde hace meses.
Todo se agravó en la primera semana de este mes, cuando se anunció que el trabajo de la empresa, situada en lo que antes era el ex Matadero municipal, cesaba en su labor habitual y que era la exportación de carne hacia Israel. Al retirarse los rabinos que hacían la faena Kosher, ante la imposibilidad de exportar hacia territorio israelí, el frigorífico perdió la escasa faena que tenía. Fue el polémico secretario Moreno quien dispuso restringir o cortar la emisión de ROE (permisos de exportación).
Referentes sindicales de la Carne se reunieron al respecto con funcionarios de la cartera nacional de Trabajo buscando una solución, pero no se pudo revertir la situación y ello habría derivado en un cierre transitorio de la planta cárnica.
No obstante, desde el gremio se anunció que por intermedio de la cartera laboral se iban a entregar subsidios a los trabajadores suspendidos o cesanteados, que son aproximadamente 300.
Subsidio de 2.400 pesos
El monto que recibiría cada operario sería de 2400 pesos mensuales durante seis meses, aunque el gremio de la carne evalúa solicitar que dicho beneficio sea por un lapso mayor de tiempo o hasta que consigan un nuevo trabajo.
En el frente de la planta, días atrás, la empresa colocó una nota que textualmente dice: “Se comunica al personal que por razones de fuerza mayor no imputables y/o atribuibles a la empresa, la misma se verá impedida de sacrificar y/o faenar animales vacunos hasta nuevo aviso”.
En un predio de casi 4 hectáreas, antiguamente en el predio en cuestión funcionaba lo que se denominaba Matadero municipal de Florencio Varela, que a lo largo de casi 60 años sufrió diversas modificaciones y cambios, inclusive de firmas concesionarias. El valor importante era que casi siempre lograba mantener la cuota Hilton de exportación
Sin embargo, en las décadas pasadas, ningún grupo inversor estuvo allí por más de 10 años, hasta que en 1991 hubo un cambio de firma y pasó a llamarse Látigo S.A.