La Justicia de Quilmes investiga el escabroso asesinato de una mujer que fue ahorcada con una bufanda en su propia casa; en medio de un clima de incertidumbre por parte de los investigadores debido a que ya pasaron más de 72 horas y aún no hay pistas para seguir el rastro de los autores del hecho.
El personal a cargo de las averiguaciones no descarta la hipótesis de un caso de inseguridad, ya que de la vivienda se registró un faltante de dos mil pesos que estaban guardados en un placard. Sin embargo, los indicios de la causa revelan que no se trata de un típico crimen en ocasión de robo, motivo por el que también se barajan otras posibilidades.
En diálogo con este medio, Melisa -una de las hijas de la mujer ahorcada- aseguró que “en la casa no había nada revuelto, no le sacaron la alianza de oro ni el celular a mi mamá”.
“Me vine del sur donde yo vivo, porque fui la última en hablar por teléfono con ella y tuve que declarar. Lamentablemente no hay ninguna punta para la investigación”, se lamentó Melisa, quien -además- aclaró: “Toda la vida vivimos acá y nunca hubo problemas. Mi mamá no tenía enemigos”, remarcó.
Al respecto, el comisario de la seccional policial novena -Carlos Ríos- reveló que “no se trata de un hecho común” y, además, reconoció que “no se descarta nada”.
Asimismo, Ríos adelantó que una de las teorías más fuertes que siguen los especialistas es la del “asesino conocido”. “No había signos de violencia en ninguno de los accesos a la vivienda, por lo que no se desestima que el agresor haya sido un conocido que ingresó a la casa con el consentimiento de la víctima”, manifestó el comisario de la novena.