La lista de los objetivos de Defensa y Justicia no es muy extensa, pero sí tiene tintes de histórica en cada ítem. Mientras alista a los once que saldrán a la cancha ante Quilmes, sueña con seguir avanzando en la Copa Sudamericana y en el torneo local, donde podría conseguir nuevamente un boleto para la edición 2018 de la competición surcontinental. Y como si esto fuera poco, el domingo puede garantizarse otro año en la máxima categoría del fútbol argentino.
Los entrenamientos no se hicieron más relajados por haber pasado de fase en la copa ni por haberse impuesto en el clásico del barrio. Sebastián Beccacece dividió al plantel en dos: un grupo se dirigió hacia la posición de los preparadores físicos, donde realizaron ejercicios de zona media, fuerza y preventivos. El segundo grupo hizo táctico divido por líneas, ya que Beccacece sabe que Quilmes no se presentará con los mismos argumentos que llevó al Tomaghello.
Mientras que el cuerpo médico le confirmó que Pablo Becker comenzó los trabajos de coordinación sin pelota y que Pablo Alvarado no podrá estar para enfrentar al Decano, el técnico le remarcó al grupo que si bien puede cambiar el esquema, la táctica será la misma: salir a buscar el partido desde afuera hacia adentro. ¿Por qué tanto interés en una victoria? Porque si Defensa se queda con los tres puntos que se pondrán en juego en el Estadio Centenario se garantizará quedar afuera de la lucha por el descenso y estará en Primera un año más.