Gracias a ustedes por el interés y el afecto. Con respecto a su pregunta, Silvia, le digo que tradicionalmente se creía que las adicciones tenían que ver con una debilidad moral o una falta de fuerza de voluntad. Hoy, por el contrario, sabemos que la adicción es una enfermedad crónica que produce cambios cerebrales específicos. Así como la enfermedad cardíaca afecta el corazón y la hepatitis, al hígado, la adicción afecta el cerebro, lo secuestra. Las personas que sufren adicciones tienen un fuerte deseo por el objeto del que son adictos, pierden el control sobre su uso y sienten la necesidad imperiosa de continuar así a pesar de las consecuencias negativas que eso le genera. Durante muchos años se creyó que solo el alcohol y las drogas podían causar adicción. Hoy sabemos, gracias a diversas investigaciones que algunas actividades como el juego, las compras, el sexo, la comida e, incluso, la tecnología, también pueden "secuestrar" el cerebro.
especialmente cuando se trata de reforzar un hábito. En nuestra vida cotidiana a veces nos enfrentamos a decisiones en las que tenemos que resistir o controlar tentaciones, por ejemplo no comer esa porción extra de torta o no hacer una compra innecesaria que deje nuestras finanzas en cero a fin de mes. En las personas que son adictas, controlar estas tentaciones es una tarea muy difícil. En los comportamientos adictivos fallan los frenos del cerebro, aquellos que deberían ejercer el control cognitivo y evitar que realicemos una acción. Como decíamos en la consulta anterior, la persona que es adicta puede no querer serlo porque, seguramente, su adicción le costó su trabajo, su pareja, su bienestar. Sin embargo, no puede resistir la tentación.
Juana