Desde el Observatorio "Adriana Marisel Zambrano" se señaló que entre el 1º de enero y 30 de junio se produjeron 105 femicidios, 5 transfemicidios y 11 femicidios vinculados de varones.
En el primer semestre del año, se registraron 121 víctimas fatales de violencia de género en todo el país, además de relevarse otros 278 hechos que son considerados como intentos de femicidios. Desde el Observatorio "Adriana Marisel Zambrano" de la asociación civil La Casa del Encuentro se señaló que entre el 1 de enero y 30 de junio de 2026, se produjeron 105 femicidios, 5 transfemicidios y 11 femicidios vinculados de varones.
Como consecuencia de estos episodios de violencia machita, un total de 134 hijas/hijos quedaron sin madre y de ellos, el 61 % son niñas, niños y adolescentes, quienes, en general, quedaron a cuiadado de sus familiares.
También el informe da cuenta sobre que el 53 % de los agresores eran parejas o exparejas, que consumaron 58 casos, mientras que el resto fueron protagonizados por familiares directos o indirectos (20), conocidos/vecinos (11) y sin vínculo aparente (21),
Otro dato que se repite es que el lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia continúa siendo su vivienda o la vivienda compartida con el agresor, ya que el 69 % fueron asesinadas en su hogar (77 casos). Los otras "escenas" de los femicidios fueron la vía pública (18), la vivienda del femicida (5), otra vivienda (4), en el interior de un vehículo (3), lugar de trabajo de la víctima (2) y sin precisión (1).
Sobre las edades de la víctima, el documento semestral de La Casa del Encuentro señala que la mayoría de las mujeres tenía entre 31 y 50 años con 46 casos, 21 jóvenes de 19 a 30 años fueron asesinadas, luego las que se ubicaban en la franja etaria 51-65 (20), 10 eran adultas mayores (66-90), 7 adolescentes que tenían de 13 a 18 años y 3 niñas de hasta 12 años.
Mientras que la modalidad utilizada por los femicidas para consumar los crímenes respondieron a este detalle: 30 baleadas, 28 apuñaladas, 19 estranguladas y/o asfixiadas, 19 golpeadas, 5 degolladas, 3 descuartizadas, una quemada y de cinco hechos se carecen datos concretos. Y si bien los femicidios abarcan el territorio nacional, en términos absolutos Buenos Aires sigue siendo la provincia con más casos (35), seguida por Santa Fe (18) y Santiago del Estero, Córdoba y Entre Ríos (6).
Con 5 casos aparecen Mendoza, Tucumán y Salta, luego con 4 se ubican Chaco y Misiones y con tres femicidios en lo que va del año se encuentran las provincias de Corrientes, Chubut y Jujuy.
Río Negro y San Luis registraron dos asesinatos de mujeres en contexto de violencia de género y con un caso, se ubican los distritos de Santa Cruz, Catamarca y La Rioja y sin femicidios están San Juan, Formosa, Tierra del Fuego, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén y La Pampa.
Como datos adicionales, el informe de estos primeros seis meses de este 2025 arroja que 19 de los femicidas se suicidaron, que cinco de ellos pertenecen a fuerzas de seguridad en actividad o retirados, que nueve de las víctimas se encontraban en situación de vulnerabilidad por vivir en contexto de narcocriminalidad, que dos estaban embarazadas.
El 17% de las mujeres agredidas había radicado una denuncia previa por episodios de violencia de género, en un indicio sobre que las medidas dictadas y la falta de perspectiva integral en materia de derechos de la justicia fueron "insuficientes, ya que le permitieron al agresor seguir actuando con impunidad".
"Analizar todas las variables que surgen entre los femicidios y los intentos de femicidios, nos demuestra la realidad que viven cientos de mujeres en todo el país: la falta de acceso a justicia", indicaron desde La Casa del Encuentro. Además, reafirmaron que "las cifras relevadas por nuestro Observatorio de Femicidios en Argentina "Adriana Marisel Zambrano" no demuestran, bajo ningún concepto, un descenso en los índices de violencia. Por el contrario, estas continúan presentes en la vida de las mujeres, niñas y diversidades, mostrando que atraviesan todas las clases sociales y espacios en los que desarrollamos nuestras vidas".
Por lo tanto, "ante la negativa del Estado de reconocer esta problemática como estructural, producto de las relaciones de poder desiguales, exigimos determinar un organismo rector de políticas públicas para dar cumplimiento a la "Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres".