El delantero oriundo de Necochea disfruta una semana muy especial tras lograr la igualdad 2 a 2 frente al Milrayitas. “Por suerte, me quedó esa pelota del final para empatarlo”, señaló con mucha satisfacción.
De pibe vendía pastelitos en la playa de Necochea mientras hacía goles con la camiseta del club Mataderos de esa ciudad. Después, al llegar al fútbol de AFA tuvo que esforzarse mucho para tener una chance concreta en Temperley. A tal punto que se pasó dos temporadas a préstamo, primero en Excursionistas y la última en Talleres de Remedios Escalada, hasta que ahora Guillermo Duró le dio la chance de formar parte del plantel Gasolero. Nos referimos a Ezequiel Cérica, el delantero que fue héroe en el clásico del Sur del último sábado al darle un empate agónico a un Temperley que perdía 2 a 0 pero se llevó un punto del Gallardón. “Se festejo no por el empate en sí, sino por la forma en la que se dio. Perdíamos 2 a 0 y pasamos de la cargada a un silencio total. Fue lindo, un momento que nos lleno de alegría y por eso lo gritamos con el alma y el corazón. Los clásicos son así, se juegan a muerte como lo hicimos en el segundo tiempo y sino se pueden ganar, no hay que perderlos”, nos dijo Cérica. A la hora de analizar el clásico del sábado detenidamente, el delantero remarcó que “el primer tiempo fue todo de ellos. No hacíamos pie y lo sufrimos. Después, levantamos mucho el nivel de juego, lo buscamos continuamente, llegamos rápido al descuento y, por suerte, me quedó esa pelota del final para empatarlo. Creo que, en el balance general, fue justo”. En el rubro personal, “Pastelito” afirmó que “no venía bien. Un par de lesiones primero, la bronquitis después, me hicieron perder varias chances y terreno en la pelea por un lugar. Por suerte, y le agradezco a Guillermo -Duró- por esta chance que tuve y ahora espero responder en la Copa Argentina (sería titular ante Italiano)”. Además, el delantero habló de lo que significa en lo personal este gol tan especial. “Siempre lo voy a recordar. Fue uno de los goles más importantes de mi carrera porque es un clásico y porque sirvió para llevarnos un punto muy especial. Tanto en Excursionistas como en Talleres me tocó hacer muchos goles, pero este es distinto y no tengo dudas que la imagen de este grito me va a acompañar toda la vida”., le dijo “Pastelito” a este medio. EPIGRAFE
comentar