En el difícil momento de Temperley, uno de los que le pone ganas y corazón al compromiso de salir adelante es el defensor Cristian Chimino, puesto que en casi dos años en la institución Celeste, no solo se ganó el cariño del hincha, sino que se puso en la faceta de “guerrero espartano” en la noble causa de la permanencia.
En declaraciones a El Sururbano, el oriundo de Luján manifestó sus perspectivas en torno al cotejo frente a Atlético Tucumán: “Hay muchas ganas porque es muy difícil el rival, necesitamos sacar al equipo adelante todos juntos y estamos mentalizados para eso, queremos sorprenderlos”.
Chimino, con pasado en Ferro y Arsenal, reconoció que el plantel ya “masticó suficiente bronca” después de la caída frente a Sarmiento de Junín y pone sus energías en lo que viene: “Hemos dado vuelta la página, la cabeza está puesta en Atlético, trabajamos sobre los errores que cometimos”.
El defensor sostuvo que es “importantísimo” afianzar los triunfos como local y en ese sentido, amplió: “El aliento de la gente es fundamental y nosotros le apuntamos a fortalecernos en casa, lo tenemos bien claro, más allá de que como visitantes debemos arriesgar más. Es un presente difícil, no nos fue muy bien el semestre pasado, por eso es que ahora más que nunca hay que estar fuertes”.
Chimino, al tiempo, destacó que desde que volvió a jugar luego de su fractura sufrida a mediados de 2016 su meta es volver a ser el mismo de antes: “Partido a partido me voy sintiendo bien físicamente, es un proceso, al principio todo cuesta, ya estaré cerca de mi ideal”.
Sobre el entrenador Gustavo Alvarez, sostuvo: “Pide cosas muy claras: presionar en todos los sectores de la cancha, se punzantes y criteriosos en la recuperación, no perder las pelotas e ir siempre por todo”.
Por último, llevó tranquilidad para el hincha de Temperley: “Hay que tener paciencia, trabajamos todos los días para dejar al equipo en Primera, necesitamos apoyo porque ellos saben que cada día damos todo para lograr el objetivo. En cada entrenamiento eso se refleja”.