El arquero, que combina el fútbol con su trabajo de operario, contó que el embarazo de su mujer le da "fuerzas para seguir" y, con cuatro ascensos encima, se ilusionó con repetir en el Azul: "Buscaremos un lugar en la C".
Llevar más de 400 partidos jugados en el fútbol de ascenso, ser un arquero respetado y reconocido, pero a la vez ser un trabajador de la vida y levantarse todos los días a las 6 de la mañana para mantener a su familia. Así es la historia del inagotable arquero Claudio Paz, que a sus 37, es una de las figuras de este San Martín de Burzaco, que no detiene su pretemporada, de cara a un semestre donde intentará lograr el ascenso a la Primera C.
Paz jugó en casi una decena de clubes y es uno de los pocos jugadores que tiene cuatro ascensos en su haber, algo que ilusiona a la gente del Azul. Fueron dos con Midland, uno con Ituzaingó y otro con el elenco de Camioneros, que juega en el Torneo Argentino, mientras que ahora va por el quinto.
"Creo que con Mariano Campodónico somos los dos jugadores que quedamos en actividad que ascendimos muchas veces", aseguró sobre esta particularidad, a la vez que destacó que el Azul es su casa: "Jugar en San Martín es un orgullo para mí. Siento que encontré mi lugar en el mundo, a pesar de que jugué afuera también y de manera profesional. Este es un club muy ordenado y con buena gente, así que de esta manera buscaremos un lugar en la C", confió el guardavallas, en un profunda charla con este medio.
Quien atajara durante varios años en Argentino de Quilmes, aseguró que su gran momento futbolístico se debe a que en su vida personal goza de felicidad, por el embarazo de su esposa: "Hacía muchos años que esperábamos este bebé y por suerte se nos dio ya grandes. Eso influye mucho, porque es lo que me da todos los días las fuerzas para seguir. Estoy en un gran presente", manifestó, emocionado.
Logro colectivo
A su vez, Paz agradeció a la dirigencia y a sus compañeros de San Martín por su buen pasar futbolístico y por la oportunidad de mostrar sus condiciones a esta edad: "Uno a veces mira para atrás en el tiempo, lo compara con la actualidad y dice 'que presente genial'. Esto se lo debo además a Diego Galeano, que siempre confió en mí y me trajo a este club", remarcó.
En su faceta personal, el arquero contó que combina el fútbol con su trabajo como operario en la planta de Peugeot y que antes fue recolector de residuos: "Tenía horarios rarísimos en la época que jugaba en Camioneros. Me levantaba a las 4 o 5 de la mañana para salir al trabajo, y luego llegaba, descansaba y me iba a entrenar. Así fue durante varios años mientras estuve en Camioneros, era muy sacrificado, pero como la D no está profesionalizada hay que trabajar para mantener a la familia", sostuvo. i