Tras el 3 a 2 en Burzaco, ahora en cancha de Lugano, el "tambero" volvió a derrotar a San Martín, en otro partido lleno de emociones. Si bien todavía tiene chances de meterse en el reducido, los dos triunfos "salvaron" la temporada.
Aún duran los ecos del nuevo triunfo en el clásico de Claypole sobre el "azul" de Burzaco, con afiches incluidos que circulan por las redes sociales. En este torneo, tanto en la ida (con un par de postergaciones), como en la revancha (hubo dudas sobre sí se jugaba o no por cuestiones de seguridad), estos partidos estuvieron tan "conversados" en la previa, como "disputados" en los 90 minutos. Y Claypole se quedó con los tres puntos en la cancha de Sanma, con aquel épico 3 a 2, con el gol agónico de Matías Cejas y el doblete de Leonel Tuinyla, y ahora repitió la historia, ya que lo superó 2 a 1 en el estadio de Atlético Lugano (aunque sin su gente en las tribunas, pues fue a puertas cerradas), con otro de "Tuni" y un golazo de Alan Storni, más el penal que atajó sobre la hora, Leandro "Pitu" Romero. Dos choques con todos los condimentos, pero en esta temporada, con un solo color, el del blanquinegro. Y hubo fiesta en la sede de la calle Félix Lora y afloraron las cargadas, aunque el "tambero" está casi sin chances de poder pelear por uno de los ascensos (hay 9 puntos en juego y Juventud Unida, el último que entra al reducido, le lleva 8). Además, le privó a su acérrimo rival seguir dando lucha por el campeonato, consagrando al Deportivo Riestra. Además, la festejada victoria en el clásico (hubo un nutrido grupo de allegados en Tapiales y caravana de regreso a Claypole) sirvió para cortar una racha negativa de cuatro partidos sin ganar. Ahora, el próximo lunes, a las 15.30 y en Sportivo Italiano, visitará a Sportivo Barracas, quien hace las veces de local en ese estadio de la autopista Richeri, en Ciudad Evita.