Toco Madera, un proyecto de jóvenes sureños con el que viejos enseres que parecían imposibles de recuperar o chatarra destinada al basurero se convierten en muebles o modernas piezas de decoración.
Un pallet se convierte en sillón o en mesa ratona, un balde viejo es maceta y una puerta antigua se transforma en perchero o espejo. Los eco muebles son alteraciones por herramientas y técnicas de diseño únicas donde aquello que parecía destinado al basurero puede recobrar vida en una nueva forma, con otra función y con el compromiso de no repercutir contra el medio ambiente.
Mariel García, Valeria Pires y Jorge Palavecino son los propietarios de "Toco madera", un espacio destinado a la recuperación de muebles, al diseño y a la creación de nuevo enseres a partir de elementos desechados.
Consideran que "todo o casi todo, maderas, neumáticos, chatarra, metal" puede ser renovado y convertido en un elemento nuevo con un toque de diseño que lo distinga del resto. Como cada elemento recuperado en su mayoría es único, esto les permite realizar creaciones que finalmente son piezas únicas. Sin embargo, pese a que las técnicas y los productos finales resultan casi un hecho artísticos, ellos asumen un compromiso con el medio ambiente y coinciden en que "no hace falta estar todo el tiempo produciendo cosas nuevas, la realidad es que está lleno de muebles, piezas y materiales en desuso que se pueden recuperar y reutilizar".
En este mismo sentido, García amplió: "Los eco muebles son piezas realizadas con materiales en desuso que pueden ser reutilizados, reciclados y restaurados".
"El ejemplo más conocido son los ya famosos muebles de pallets. Pero hay miles de opciones más, neumáticos, cajones de verduras, latas, cartón, papel, todo puede ser reutilizado y convertirse en un producto nuevo sin necesidad de usar materiales nuevos que en su producción generan mayor impacto ambiental", agregó. Cazadores de tesoros
Los chicos reconocen que la parte más divertida es proyectar un elemento a partir de las ruinas de otro, y sostienen: "Somos como cazadores de tesoros, juntamos cosas de la calle, vamos a lugares de compraventa, ejército de salvación, fábricas, espacios abandonados, en fin, lo que sea donde sea".
Sin embargo, junto al compromiso por una forma de vida sustentable, también convive una forma de arte que combina técnicas y principios. "Creemos que bastante de lo que hacemos tiene que ver con el arte, ya que cada pieza o mueble lleva un proceso artístico-creativo muy interesante", consideró Palavecino.
Por su parte, Pires explicó: "Primero descubrir el potencial del objeto en cuestión. Imaginarlo, proyectarlo, encontrar belleza en algo que en apariencia es feo o está deteriorado. Eso ya requiere de una mirada sensible. Después la instancia de carpintería es decir; el trabajo artesanal de reparación y restauración, proceso de sanación de la pieza. Y por último lo que sería el diseño final pintado a mano, donde queda una pieza única".
La joven recalco que "es importante revalorizar la producción artesanal en contraposición con la producción industrializada y desmedida de las grandes empresas".