Los vecinos de barrio Bafico exigen a la Municipalidad de Esteban Echeverría que concrete de manera urgente un operativo de limpieza y que regularice el casi inexistente servicio de recolección de residuos en la zona.
La basura que se acumula en las esquinas o en cualquier terreno baldío que haya modificó el paisaje del barrio Bafico de Esteban Echeverría, donde los vecinos llegan a contratar carritos para que limpien el lugar, una decisión que no resuelve el problema sino que se lo traslada a otros.

El casi inexistente servicio de recolección de residuos, la insensatez de algunos vecinos, la quema de bolsas y la impunidad de los carritos son los condimentos de un plato que indigesta a los habitantes del lugar, que están preocupados por los riesgos sanitarios a los que está expuesta su salud.

La situación no es nueva, y este medio ya se había hecho eco en abril de este año, haciendo notar por ejemplo que los alrededores del Jardín de Infantes Nº 933 estaban plagados de residuos y ramas.

Esto no es exclusiva del distrito, ya que una auditoría de la ACUMAR (Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo) han reaparecido el 70 por ciento de los basurales que se habían erradicado en toda la cuenca.

Punto crítico

Los frentistas de las calles Vicente López, Plumerillo, Fraga y San Pedrito, por ejemplo, decidieron contratar los servicios de un carro para que retire las bolsas de basura que quedan acumuladas "por semanas".

En ese sentido, se quejaron porque el Municipio de Esteban Echeverría les cobra por "un servicio" que no les presta.

Una de las vecinas comentó que la situación es generalizada en la zona. "Todo baldío que ven termina convirtiéndose en un basural", aunque reconoció que parte de la responsabilidad recae sobre algunos pobladores que no toman conciencia de la gravedad del problema.

En ese sentido, Ariel, uno de los frentistas que lleva la voz cantante, exigió a la comuna que concrete un operativo de limpieza en toda la zona.

Ventana al basural

Al margen de que muchos de los más de 100 alumnos que concurren al Jardín 933 deben atravesar el basural para llegar a clases, todos sufren los malos olores cuando salen a jugar al patio.

A eso se suma el hecho de que la cocina está ubicada sobre el basural, por lo que deben mantenerla cerrada para que no se llene de moscas.

Un barrial

De acuerdo a los testimonios, por lo menos desde 2009, año en que se construyó el jardín, que la gente convive con este problema, que los obliga a sufrir olores nauseabundos y compartir el espacio con toda clase de insectos y roedores.

El estado de las calles es otro de los inconvenientes que señalaron como una de las causas para que la recolección de residuos no se cumpla con la regularidad que se necesita.

Plumerillo cuenta con un mejorado, pero Vicente López y muchas calles aledañas son de tierra y se encuentran en estado "deplorable".

Al respecto recuerdan que "el intendente Fernando Gray prometió en su primera campaña que todos los accesos a las escuelas serían asfaltados pero todavía estamos en veremos".