Finalmente, y tras dos meses de controversias y acusaciones cruzadas, el gobierno provincial dispuso el desplazamiento de dos de los tres directores del hospital Gandulfo de Lomas de Zamora. A través de un decreto, el gobernador Daniel Scioli desplazó de sus cargos al director ejecutivo, Carlos Oviedo, y al director asociado Nelson Donato, en tanto que la otra directora asociada de la institución, Mónica Malchiodi, puso su renuncia a consideración de sus colegas desplazados y de la asamblea del hospital. La medida fue acatada, pero los damnificados volvieron a acusar al intendente Martín Insaurralde y al diputado Fernando “Chino” Navarro como los responsables de este cambio. En tanto, personal médico y no médico decidieron elevar un petitorio a Cristina Fernández de Kirchner para que el hospital pase a manos de la Nación y deje de ser provincial.