El coordinador del Fútbol Amateur de Banfield y ex goleador Raúl Wensel se refirió al trabajo que se realiza en las divisiones inferiores de Banfield, institución que dejó de ser una de las últimas opciones a la hora de los chicos para elegir donde probarse, a uno de los centros de formación de futbolistas de mayor respeto del campeonato argentino. “Queremos la mejor preparación para todos los chicos. Es bueno tener a las categorías peleando por un campeonato, pero apuntamos a que se llegue al plantel profesional y no se sienta tanto el salto de categoría a la Primera”, indicó Wensel, que agregó: “Para los chicos, se pueden tener buenos partidos y llegar, pero lo importante es mantenerse. Hay mucho dinero de por medio en el fútbol actual, y representantes o amigos que quieren vivir del jugador y lo terminan volviendo loco. Por eso es vital un buen entorno y la contención familiar”. El también técnico de la Reserva acentúa la importancia del trabajo del Departamento de Psicólogos (a cargo de la licenciada Alejandra Florean), como también en el costado social de la preparación. Con charlas sobre educación sexual, prevención de enfermedades, situaciones de la vida diaria o la relación a la prensa, las distintas áreas del club interactúan con los pequeños futbolistas preparándolos para cuando les llegue el momento de jugar profesionalmente. El área médica, encabezada por Sergio Aguerreche, es una parte importante no sólo en la recuperación de soldados para cada plantel, sino también en el área de kinesiología como en la prevención de lesiones, con diferentes análisis y mediciones. “El apoyo del presidente Carlos Portell y la Comisión Directiva permite que el trabajo en inferiores sea sostenido y no buscando resultados mágicos o inmediatos. Esa fue la forma de proceder desde el ‘98 a esta parte”, sostuvo el presidente de la actividad, Juan Carlos Mori, quien agregó: “Hoy en día estamos entrenando un 60 por ciento del tiempo en lo técnico táctico y un 40 por ciento avocado a la mejora física”. Más de 20 chicos del interior viven en la pensión del Complejo Habitacional, pero además de entrenar, deben estudiar y presentar las notas después de cada trimestre. A su vez, el coordinador de preparadores físicos, Joaquín García Valdearena, expuso: “De cuarta a novena división se trabaja por día y cada uno tiene un volumen e intensidad programada. Se exigen física y técnicamente para que lleguen bien al día de competencia”. “Cuando viene un chico, principalmente del interior, le hacemos una entrevista exhaustiva y se analiza para llevar a cabo una estrategia para entrenarlo atacando los déficits y corrigiendo cuestiones físicas para igualarlo al grupo”, expresó. Además, remarcando la importancia de la pretemporada, sostuvo: “El entrenamiento no es simplemente las dos o tres horas junto al profesor, sino también todos los hábitos referentes a la vida del futbolista, desde la higiene personal hasta el respeto a las reglas de concentración”.
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