Un panorama desolador presentaba ayer el edificio de Guido y Pinedo por los destrozos y la gran cantidad de elementos que sustrajeron los delincuentes. Piden evaluar la designación de un sereno para vigilar durante las noches.
Un robo cada dos días es el promedio que lamentablemente tiene la Escuela Primaria Nº 39 de Burzaco. El fin de semana pasado, sin embargo, el daño fue mucho mayor, por lo que desde la comunidad educativa exigen mayor seguridad en las inmediaciones del Parque Industrial de Almirante Brown, donde se encuentra ubicado el establecimiento.

El edificio ubicado en Guido y Pinedo, tiene como límite natural el Arroyo del Rey en la parte posterior, y es por allí por donde habitualmente ingresan los delincuentes, ya que el alambre perimetral está totalmente caído. La protección de puertas y ventanas tampoco es muy confiable, señalaron desde la dirección.

El valor de los equipos robados todavía no lo han podido calcular, pero lo cierto es que representa el esfuerzo de años, ya sea juntando dinero como gestionando ante otros organismos la cesión de los mismos.

Un microscopio de última generación, un equipo de reactivos químicos -ambos recibidos en el marco del PROMEDU de Ciencias Naturales-, dos computadoras, dos proyectores multimedia, dos reproductores DVD, dos radiograbadores, un microondas y dos pavas eléctricas, y seis violines, fueron algunas de los elementos que se llevaron los delincuentes, que también provocaron destrozos en la biblioteca, puertas y ventanas. El hecho fue denunciado en la Comisaría 2ª de Almirante Brown.

Cabe señalar que esta es una escuela de jornada completa, donde los alumnos permanecen allí de 8 a 16, donde desayunan, almuerzan y meriendan. Comparte el edificio con la ESB Nº 37, que desarrolla sus actividades hasta las 22.

Las ventanas rotas, cerraduras forzadas y la sustracción del equipamiento de por sí imprescindible fue el triste panorama con que se encontraron los encargados de abrir la escuela.

En diálogo con este medio, la directora de la EP 39, Marta Ferrari, dijo estar "sorprendida" por esta seguidilla de hechos y detalló que los malvivientes tuvieron que desactivar los sensores de seguridad que tiene el edificio en algunos sectores.

Reclaman medidas de seguridad y que se evalúe la posibilidad de designar un sereno durante la noche.