El entrenador asumió ayer en Los Andes
con la mente puesta en el extenso torneo
de la Primera B Metropolitana
Los Andes tiene nuevo entrenador. La derrota del último sábado, a manos de San Telmo, alimentó la urgencia y los dirigentes cerraron rápidamente el acuerdo con Néstor Humberto Ferraresi. El “Coqui”, que jugó en el club durante el Nacional B durante la temporada 1988/1989, llega con su cuerpo técnico, Andrés Polito y Javier Baena como ayudantes y el profesor Walter Soria, para revertir un panorama futbolístico tan oscuro como impensado. El presidente Vicente Rudi y el vice Rubén Dearriba, los dos dirigentes más importantes del club, fueron los encargados de presentar al flamante entrenador al plantel. Fue ayer por la mañana en el predio Santa Catalina e inmediatamente el cuerpo técnico de Ferraresi arrancó con esta nueva etapa. Hubo una charla con todo el grupo y después un regenerativo para los que jugaron ante San Telmo y una práctica de fútbol para el resto del plantel como para ir conociendo a los jugadores. Tras la práctica, el entrenador habló con este medio y contó las sensaciones del primer encuentro con sus nuevos dirigidos. “Obviamente que lo encontré muy bajoneados, golpeados psicológicamente. Pero esto es algo lógico porque cuando convocan a un nuevo entrenador es porque las cosas bien mal, sino no te llaman”, dijo de movida “Coqui”. Cuando se le preguntó si le extrañaba, desde afuera, ver tan derrumbado a un equipo con chapa de candidato, el técnico sostuvo que “lo que pasa que se había generado mucha expectativa alrededor de este plantel. Antes de empezar se decía que Los Andes era el candidato a ganar el torneo de punta a punta por los nombres que había contratado. Pero esto es fútbol y, sobre todo en este torneo, nunca se pueden hacer pronósticos”. Después agregó que “yo necesito que los jugadores se despierten y me demuestren a mí a partir de ahora. No me importa el pasado. Me importa el presente y el futuro”. “Todavía hay tiempo” Ocho puntos sobre treinta en juego. Apenas uno más que el último de las posiciones, Español, justamente el próximo rival. Con esta realidad, todo hace indicar que lo que queda para el resto del semestre, es decir de acá a diciembre, pasa por sumar la mayor cantidad de puntos posibles como para rearmarse en la pretemporada. “Sí, pero yo digo que todavía hay tiempo. Tiempo para todo. Incluso para salir campeón. Lo primero pasa por recuperar la confianza, ganar un par de partidos para que la gente se tranquilice y aspirar a terminar lo mejor posible allá por junio del año que viene. ¿Refuerzos en diciembre? No, no me puse a pensar en eso. Me gustaría sacar lo mejor de los jugadores que están acá”. “Yo jugué en el club y sé muy bien lo que mueve. Estuve en el plantel que jugó el Nacional del 1988/1989. Fue un año difícil para el club y en lo futbolístico nos salvamos del descenso en la última fecha. Esta situación actual también es incómoda pero nosotros tenemos la ilusión de sacarlo adelante y llevar a Los Andes al lugar que se merece por lo que significa como institución”, agregó. De cara al partido que se viene, el domingo, a las 15.30, ante Español en el Gallardón, el nuevo director técnico solamente llegó a decir que “tengo a Bogao con cinco amarillas y a Celaya lesionado. Hay que ver en los próximos días quién esté mejor. Hay varios muchachos que no venían jugando y que queremos recuperar y también tendremos que replantear el sistema que vayamos a utilizar ya que, por lo general, yo no uso un doble cinco como venía jugando el equipo”.