El hospital Cecilia Grierson de Presidente Perón recibió un equipo otoemisor, aparato que permite detectar en recién nacidos de manera temprana la hipoacusia. El equipo fue entregado por UNICEF, que hizo lo propio en los nosocomios Carrillo de Tres de Febrero; Abraham Piñeyro de Junín; Simplemente Evita de La Matanza, y San José, de Pergamino. La hipoacusia puede detectarse a partir de las 48 horas de vida del bebé mediante un estudio de otoemisión que permite un rastreo universal y determina la salud auditiva del niño, según informó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. Con esta entrega, ya son 37 los equipos incorporados en maternidades públicas bonaerenses, 15 de los cuales se adquirieron en los últimos 6 meses. Congénita Los otoemisores permiten obtener con precisión los distintos grados de sordera existentes en el bebé, y un diagnóstico temprano de esta patología que, en la mayor parte de los casos, es congénita pero puede tener su origen en el bajo peso, la prematurez o la rubéola durante el embarazo. Uno de los objetivos principales del Programa provincial de Detección y atención temprana de la Hipoacusia es “rehabilitar de manera temprana a los niños con discapacidad auditiva, mediante un audífono o un implante coclear, entre otros métodos”, explicó una de las referentes del Programa, Vanesa Etcheverry. “Lo que buscamos es que puedan recuperar parte de su audición, evitarles dificultades para lograr su lenguaje y garantizarles un desarrollo global y la inclusión en una escuela normal”, explicó. Consideró que los otoemisores son el único método de evaluación objetiva para realizar la investigación de la función auditiva lo más temprano posible, y su empleo marca un antes y un después en la vida del niño. Según Etcheverry “detectar este problema en los primeros tres meses de vida puede revertir la sordera hasta en un 30 por ciento y si a esto se le suma un correcto tratamiento, el porcentaje se eleva y también mejora la audición del paciente.
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