Lote del Obispado de Lomas de Zamora fue usurpado violentamente. Lo desalojaron, pero persiste la tensión ya que las familias permancen instaladas en los alrededores.
Una enorme tensión se vive en el Barrio 2 de Abril de Villa Albertina, en Lomas de Zamora, tras la usurpación de un predio de 14 hectáreas, propiedad el Obispado lomense. Aunque la policía logró desalojar el predio, un gran número de familias permanecen instaladas en las inmediaciones del lugar.
Para dar cuenta la angustia y la intranquilidad que se respira, se puede mencionar que las once religiosas de la congregación Lumen Dei viven desde ese momento encerradas en su casa, ubicada frente al predio. Miembros de la comunidad realizan cadenas de oración y algunos las acompañaron estos días para se sientan más seguras.
Es que la irrupción en el terreno de la parroquia Beata Laura Vicuña fue muy violenta, con gente que intentó también ingresar al colegio Santa Teresa del Niño Jesús, que funciona allí, provocaron destrozos y encendieron varios focos de incendios.
Todos allí están sorprendidos, porque la mayoría de los que participaron del movimiento son vecinos del barrio, muchos de los cuales son beneficiarios de la importante labor social que desde hace 15 años lleva adelante esta orden religiosa fundada por un jesuita en España.
Aunque el predio, ubicado en Capitán Giacchino al 3000, parecía estar ocioso, allí está planificado construirse un amplio proyecto social. Ya funciona un jardín de infantes, un colegio primario y secundario, un centro de ayuda a la mujer, consultorios médicos y odontológicos, una radio comunitaria, un grupo de discapacitados y cuentan con canchas de fútbol que todos los días utilizan los chicos del barrio. En breve iniciarán la construcción del templo y de un gimnasio. Preanunciado
El padre Pedro Figueroa, párroco del lugar, precisó que la ocupación comenzó en la madrugada del miércoles por la esquina de Pedraza y Soldado Britos, para lo cual los usurpadores debieron romper el cercado del terreno.
"Desde el lunes corrían rumores de que algo así podía suceder y el martes pasado a la tarde me llamaron para advertirme que se querían meter por el área de la Escuela 92", comentó a este medio el sacerdote, quien dio aviso a la Policía y al Municipalidad.
Figueroa y las religiosas dijeron sentirse muy "sorprendidos" por el hecho de que la mayoría de los usurpadores sean vecinos del barrio "a quienes ayudamos" y bregan para que el conflicto se resuelva en paz.
En el barrio, señalaron que la toma estuvo "liderada por cabecillas" quienes comenzaron a vender lotes por valores "entre 1.000 y 5.000 pesos", operaciones que no pudieron concretarse al haber sido desalojados.