Liliana Sala y su esposo Carlos Oroño ya pasaron la barrera de los 60 pero no bajan los brazos. Por eso, ruegan al intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, una ayuda para poder volver a residir en el distrito, incorporándolos al Plan de Viviendas Federal o brindándoles una propiedad con alquiler barato.
Todo empezó en febrero, cuando el matrimonio decidió vender la prefabricada que habían instalado en Río Grande 46 del Barrio Malvinas, para mudarse a El Zaizar, ya que habían conseguido una casa más cómoda y cercana al trabajo del hombre.
El 15 de febrero, a los pocos días de haber concretado la venta y el pago de la seña del inmueble a donde se mudarían, tres delincuentes armados ingresaron pidiéndoles "la guita de la venta", por lo que Liliana cree que "los entregaron".
"Fue muy sospechoso porque no le habíamos dicho a nadie que habíamos vendido la casa y llegaron con la precisa", dijo Liliana a este medio.
A fines de ese mes, tuvieron que dejar su hogar y mudarse a un garaje en el Barrio Santa Marta de Lomas, con todos sus bártulos. Ninguno de los dos está jubilado y viven con lo que Carlos gana como remisero. No pueden seguir viviendo así.