En la recta final del campeonato, además de no poder con el poderoso Deportivo Riestra (consagrado campeón), el equipo cayó en su rendimiento. Ya clasificado al reducido, hace cuatro partidos que no gana y pone en riesgo la ventaja para la definición.
El traspíe en el clásico ante Claypole, más la última caída en el Francisco Boga frente a Cañuelas, disparó la bronca en la gente de San Martín de Burzaco y en el final, la hinchada terminó cantando contra los jugadores, amenazando con represalias si no se consigue el ascenso. Los dirigidos por Diego Galeano atraviesan una mala racha, en la que llevan cuatro encuentros sin conocer la victoria, con un empate y tres derrotas. Con la clasificación al reducido ya obtenida, el "azul" está poniendo en riesgo su condición de segundo en las posiciones, pues tiene a solo dos puntos a Leandro N. Alem. Si pierde ese lugar, resignaría la potestad de definir como local las instancias por el segundo ascenso y esto motivo que los hinchas estallaran, ante la eventualidad de una nueva frustración. Quedan dos fechas y Sanma casi que está obligado a conseguir las seis unidades, tanto para defender el lugar conseguido, como para llegar fortalecido en lo anímico al reducido. Este sábado, a las 15.30 y con el arbitraje de Tomás Diulio, visita en Las Malvinas al irregular Atlas y cerrará su participación en el torneo, recibiendo a Central Ballester. Dos rivales, a priori, accesibles, aunque en estas circunstancias, el equipo necesita levantar su nivel con urgencia. En tal sentido, se aguarda por la recuperación de los lesionados Alejandro Olmos, Juan Víctor González y Oscar Milano, aunque se optaría por no arriesgarlos en estos encuentros, para tenerlos bien en lo físico para la etapa de definición. Además, Santiago Barrionuevo y Daniel Sosa, expulsados en el 1-2 con Claypole, esperan por la sanción del Tribunal de Disciplina, especulándose que recibirán una (cumplió) y dos fechas, respectivamente.