En medio de la polémica sobre si la inflación es un tema que afecta a la clase media-alta o a los más pobres, a raíz de las declaraciones del ministro de Economía, Amado Boudou, la Asociación de Defensa de Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC) dio a conocer su revelamiento mensual de los precios de la canasta básica, registrando en octubre una suba promedio de 9,8 por ciento respecto al mes anterior. Según el informe, elaborado sobre 52 productos comercializados en super, hipermercados y autoservicios de la zona Sur del Gran Buenos Aires y Capital Federal, durante los primeros diez meses del año lleva un acumulado de 28,89 por ciento. La entidad aclaró, sin embargo, que dicho estudio no representa un IPC (Indice de Precios al Consumidor), aunque refleja la realidad que a diario deben soportar los vecinos a la hora de ir a hacer las compras, porque se gasta más, pero se lleva menos. El alza estuvo motorizada por el aumento de la carne, donde pudo encontrarse que el kilo de milanesas a casi 40 pesos, el kilo de asado a más de 30 pesos, aunque hay otros cortes que sufrieron importantes aumentos. Sin embargo, ADDUC denunció la especulación del sector ganadero por “retener” la venta de carne vacuna, que termina impactando directamente en el mostrador. “No es de descartar la comercialización en negro que hace imposible el seguimiento, incrementando el manejo del mercado con mucha fuerza para los aumentos”, señaló la organización a través de un comunicado. También critica a las grandes cadenas de hipermercados, que a pesar de “haber comprado producción entera de ciertos y variados productos a valores mucho menores y dispares, terminan vendiéndolos a precios muy altos”. Como contrapartida, señala que en el Mercado Central, donde se registran precios hasta un 80 por ciento más económicos, “haciendo que se vea claramente un incremento de la especulación que afecta muy fuertemente al consumidor”. Todos suben Los lácteos continuaron un incremento, llegando la leche de primera marca a más de $ 5 el litro. Mientras la de segunda marcas rondaron los $ 3. Los quesos mantuvieron sus precios, igual que los fideos y harinas. También aparecieron curiosidades como que una lata de tomate de igual marca podría encontrarse a $ 3, como a más de $ 6. En cuanto a las carnes, el cerdo acompañó a la carne vacuna, con algunos notables aumentos. En cambio el pollo mantuvo su precio. El precio de algunos frutihortícolas, se encontró atado a las cuestiones estacionales. El tomate volvió a ser un producto con precios altamente fluctuantes: en algunas verdulerías tenían ofertas de $ 4, $ 5 y $ 6 el kilo, mientras los hipermercados el mismo producto y calidad trepaba a mas de $ 12. En el Mercado Central se podía conseguir dicho producto entre $ 2 y $ 3, acentuando la dispersión en todo el mercado.