La noche del domingo terminó por oscurecer el futuro de Omar Reynaldo Martínez, un joven de 26 años del barrio La Loma de la localidad de Calypole, partido de Almirante Brown, que fue baleado por la espalada por un motochorro y por estas horas, aunque su vida no corre peligro, desconoce si va a poder caminar alguna otra vez.
Una vez que tomó conciencia de su situación, desde la cama donde se recupera en el hospital Oñativia de Rafael Calzada y entre lágrimas le dijo a su madre: “quiero vivir, quiero seguir peléandola”. Por ello, su familia espéra su traslado al hospital de alta complejdidad “El Cruce” de Florencio Varela, para que tenga una mejor atención.
Omar caminaba, a eso de las 23.45, junto a un amigo por la calle Anémona, entre Clavel y Margarita, cuando fueron interceptados por seis malvivientes -cinco hombres y una mujer- que se movilizaban en tres motos. “Vamos a ser pollos” fue la frase que Omar llegó a decirle a su compañero, al advertir las intenciones de los motochorros. Según relató su padre, Claudio, a este diario, sin mediar ningún forcejeo ni resistencia el delincuente lo tiró al piso y lo baleó, provocándole una grave herida en la zona lumar.
A Nahuel, su amigo, lo tenían maniatado y amenazado por otro de los malhechores. Atónito observaba cómo se aprovechaban para sacarle la campera, el celular y las zapatillas. No contentos con ello, le apuntaron a la cabeza con aparentes intenciones de ultimarlo. “No le hagas nada más, ya está herido, no lo mates”, lo espetó, pero al notar que no le daba importancia logró zafarse del que lo agarraba y se tira encima de quien hirió a Omar. Los delincuentes se dieron a la fuga, y en su huida volvieron a disparar, aunque él afortunadamente resultó ileso.
Exigen justicia y seguridad
En reclamo de justicia y mayor seguridad, sus familiares y amigos convocan a una marcha hacia la Comisaría 10ª de San Francisco Solano. Se concentrará el jueves 4 de mayo, a las 17, en la plaza 13 de Julio, ubicada frente a esa seccional policial.
“Vamos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que ninguna familia del barrio pasé el calvario que estamos pasando”, dijo Claudio Martínez, papá de Omar.
La actuación de esta banda no es novedad en el barrio, donde aseguran que desde hace siete meses roban impunemente. Entre los habitantes de la zona cunde la indignación y la bronca por la inoperancia policial y la falta de recursos en esta comisaría. A pesar de los rumores que daban cuenta de que los motichorros habían sido apresados, Claudio Martínez confirmó que siguen prófugos.
La noticia devastó a la familia de Omar, que se compome por su padres y tres hermanos, que de la felicidad por la próxima llegada del primer nieto/sobrino de la familia, del cual él sería su padrino de bautismo, pasó a sufrir este calvario.
“Dale hermano segui luchándola, te amo. Sos un gran guerrero y sé que vos de esta salís. Tengo mucha fe y Dios te va ayudar a volver a ponerte de pie. No te voy adejar solo jamás”, fue el emotivo posteo en Facebook de su hermano Tomás, quien lo define como “ una buena persona que me enseñó cosas buenas”.