La banda sureña Río Hebro inició el año con la agenda cargada de presentaciones y después de un show brindado hace quince días en Adrogué se presentará hoy, desde las 23, en Blackbird, el local ubicado en la avenida Meeks y Avellaneda de Temperley. Río Hebro surgió en Rafael Calzada en 2008 sobre la base de los sonidos del rock y el blues, pero en busca de la identidad propia. La banda comienza a presentarse en diferentes bares, pubs y radios de Almirante Brown para luego superar los límites del distrito. Actualmente unos de los proyectos más importantes de Río Hebro es finalizar la grabación de su primer demo y ampliar las presentaciones en el interior del país. La banda está integrada por: Rodolfo Piedra (guitarra rítmica), Mariano Hollmann (guitarra solista), Antonio Franco (voz), Gonzalo Espasandin (armónica y saxo), Martín Franco (bajo); Maximiliano Franco (batería y letras). Después de este recital en Temperley, Río Hebro se presentará el domingo 27 de febrero en la plaza Vicente Re de Claypole. La banda está presente en internet con las páginas http://riohebro.blogspot.com, el usuario Río Hebro en la red social facebook, varios videos en youtube y el correo electrónico [email protected]. Mística El nombre de la banda se remonta a la mitología griega y a la historia vivida por Orfeo, hijo del rey tracio Eagro y la musa Calíope, poeta y el músico más famoso de la época. Apolo le regaló una lira y las Musas le enseñaron a tocarla, con lo que logró encantar a las fieras y mover árboles y rocas de sus lugares. Después de una visita a Egipto, Orfeo se unió a los Argonautas, con quienes se embarcó para Cólquide, y su música les permitió lograr allí grandes hazañas. A su regreso se casó con Eurídice, y se instaló en Tracia. Con su música también logró revivir a Eurídice y defendió su ciudad ante la invasión de Dionisios, quien hizo hizo que lo atacaran las Ménades de Deyo, quienes lo mataron y arrojaron luego su cabeza al río Hebro. Allí siguió flotando y siguió cantando hasta llegar al mar, que la condujo a la Isla de Lesbos. Las musas lloraron, recogieron sus miembros y los enterraron en Liebetra, al pie del Monte Olimpo. Las Ménades, enviadas de Dionisios, trataron de limpiarse la sangre de Orfeo en el río Helicón, pero el dios fluvial se metió bajo tierra y desapareció a lo largo de cuatro millas para volver a aflorar a la superficie con otro nombre, el Bafira.