El binomio Cristian Rubinetti-Walter Kent vive con mucha intensidad y carisma la cuenta regresiva para la tercera presentación del Dakar 2011 Argentina-Chile, la 33ª edición de la prueba más exigente de cross country que durante varias décadas estuvo en Africa y Europa. En el Dakar 2010, la dupla Rubinetti-Kent estuvo a bordo de la única camioneta en llegar de Buenos Aires, la única Hilux y dentro de los cinco argentinos en autos, y además se volvió un ícono del esfuerzo para cubrir más de 9.000 kilómetros sin el respaldo con el que cuentan los equipos “de punta” que provienen de Europa. “El Dakar es bravísimo. Tuvimos muchísimas diferencias con la camioneta, roturas terribles por cómo se la somete. Una de las pautas del equipo había sido ‘vos llegá al bivouac y al otro día largas’. Nosotros, como pudimos, hicimos llegar la camioneta y ellos la hicieron largar. Así volvimos a contratar a Pablo y Ariel Jatón como equipo. Volvimos a apostar por ellos, que el año pasado, de varias camionetas que tenían, llegó la oficial de España y la nuestra. Si bien no eramos los favoritos del equipo en llegar, demostramos que podíamos y la polenta que habíamos puesto para solucionar los problemas que teníamos”, indicó Rubinetti, en diálogo con este medio. El piloto, oriundo de Banfield, inició su participación en el automovilismo deportivo hace 22 años, estuvo en rally, safari, motocross y en 2002 “cuando todos tuvimos el mismo problema en la Argentina y colgamos los guantes en la carrera”, pero se mantuvo en las travesías con camionetas. “Con amigos, así recorrimos casi todo el país, parte de Sudamérica, Perú, Bolivia. Sin competencia, entre amigos. Es un nivel importante, no de participantes sino de obstáculos”, expresó. “Cuando vino el Dakar a la Argentina en 2009 me mojaron la oreja, me encantó la idea, y se hacía imposible querer correrlo. Fuimos con unos amigos a verlo, recorrimos todo el circuito, ahí nos enganchamos. En principio la dupla iba a ser con Eric Stoll, no se pudieron dar las cosas medio que nos estábamos pinchando para junio, apareció Walter, que paralelamente había pedido su permiso. El nunca había corrido nada. Le pedimos permiso a Eric, él nos dejo la línea abierta porque estaba muy complicado y ahora empezó a resurgir todo otra vez. Titi Garay, socio de mi hermano y muy amigo mío, nos cedió la camioneta que prácticamente era cero kilómetro”, recordó Rubinetti. “En ese momento mi esposa, María Fernanda, estaba embarazada, tenía cuatro hijos (María Florencia, María Victoria, María Paula y Martino), después nació Simon. En ese momento, estaba toda la ilusión, la familia te ayudaba en ese sentido. Ahora es distinto porque ya la corrimos una vez. Tenemos bien en claro que es muy difícil la carrera, llegar”, consideró el piloto.
Anécdotas
“El año pasado, el día de descanso de la carrera lo corremos todo porque pasamos la noche anterior en el desierto de Atacama por un desperfecto que hubo. En ese momento, de día hay 50°C arriba del coche y llega a -2 a la noche. Teníamos esa bandera que era como una bendición, las ganas de levantarla en la largada, mostrarla en el Obelisco. Nos acompañó toda la carrera y ese día, mientras uno hacía vigilia, trataba de reparar la camioneta, el otro dormía y se tapada con esa bandera que tiene 9 metros por 4. Nos enroscábamos todo, con el casco y el buzo puesto. Y finalmente pudimos arreglarla y llegar. Se podía entrar al bivouac hasta las 18 porque había puesto el reloj a esa hora y llegamos 17.59”, evocó Rubinetti. “Cuando llegamos a Bolívar (final de la última prueba especial) hicimos una fiesta enorme. De ahí hasta la Rural me costó un montón. Me paraban en cada peaje, cada 40 kilómetros, se sumaba todo el mundo, gente de zona Sur, amigos, sponsors. Había una caravana enorme. Banderas de todos los clubes, de todos los colores, sobresalían las de zona Sur. Y yo me desmayaba en el camino, no podía, y la carrera termina en la Rural. En la General Paz se bloqueó todo. Tuvo que venir la policía a liberar. Cuando llegamos a las 21, Le están haciendo una entrevista a Ciryl Depres, campeón de motos, y estaba el periodista en vivo desde la Rural y justo cuando aparece en vivo entramos nosotros. Le preguntaron porque le gritan dale campeón a Rubinetti y no a él”, expresó. Sobre el final, Rubinetti explicó: “Hay que agradecer a todos los sponsors que nos ayudaron, confiaron en nosotros y una particularidad es que no tuvimos relaciones comerciales. Apostaron a lo que estábamos haciendo, les gustó, querían correr el dakar y lo hicieron de esa forma, subiéndose a la camioneta. Cualquier publicidad que uno hiciera con el Dakar parece fantástica pero nosotros armar una situación porque le fuimos respondiendo a cada sponsor en lo que quería, algunos con charlas de motivación en su propia empresa, también en colegios, llevando la camioneta a distintos eventos particulares de ellos. Fuimos vinculando muchas empresas y queremos que se acerquen más”.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados