La pérdida del invicto ante Ituzaingó dejo al Azul con la punta compartida con Atlas, quien ya quedó libre, pero en la última fecha tiene que visitar el Francisco Boga. Se busca la recuperación el lunes como local ante Liniers.
Un tropezón no es caída repiten por Burzaco, ya que todos piensan en que el ascenso a la C esta vez no se escapará. Sin dudas, el 1-2 ante Atlético Ituzaingó generó bronca, ante la sospecha de cierta incentivación para el rival, aunque el rendimiento también dejó algunas dudas. De todas maneras, nadie pierde la fe, pese a que ya no depende de sí mismo, al quedar cuatro fechas y tener que quedar libre en la penúltima.
Este lunes, a las 15.30 y bajo el arbitraje de Hernán Dellacassa, recibirá a Liniers, ya conociendo el resultado del otro líder que es Atlas, que el domingo al mediodía será local, justo ante Ituzaingó. En relación a la formación del equipo, está en duda el volante ofensivo Néstor Herrera (igual llegaría) y en la zaga central podrían estar Juan González o el chico Emanuel Barros, ambos afectados por distintas dolencias.
Con 30 puntos y una campaña sensacional, Sanma encara la recta final en un mano a mano con el mediático equipo de General Rodríguez. Atlas ya quedó libre y entonces tiene 12 puntos por delante, mientras al de Burzaco solo le resta la posibilidad de sumar 9 (tras Liniers, visita a San Miguel, antes de la jornada de descanso).
No obstante, si se diera cierta lógica en los resultados, a partir de la regularidad de los dos, en la última fecha se daría una finalísima en el estadio Francisco Boga, cuando choquen San Martín y Atlas. Sin dudas, un final apretado, sin margen de error y a pura adrenalina.