Una semana
Aunque en otras oportunidades también hubo faltantes, esta es la primera vez que se extiende durante tantos días, desde el viernes de la semana pasada.
La asociación Vecinos Solidarios de San Ignacio exigió la pronta resolución del problema ante el grave riesgo sanitario al que se exponen a los vecinos que no tienen otra alternativa que consumir agua de pozo.
La entidad barrial lamentó que esto suceda "justo cuando llega los días de calor, cuando el consumo se incrementa".
Al ser consultados si el problema podría haberse originado por "derroches" de los beneficiarios, aclararon que "la gente es conciente del valor que tiene el agua en el barrio y no la desperdicia".
La buena nueva
Paralelamente al problema que padecen los vecinos de San Ignacio, el municipio informó que la Planta de ósmosis inversa para el barrio San Ignacio ingresó en su etapa final.
Esta semana, el supervisor de la Subsecretaría Agencia para Desarrollo Sostenible municipal a cargo de la Obra, Martín Beracochea, junto al equipo de campo PROMEBA, acompañaron a los vecinos y vecinas del barrio en una visita por la planta para conocer los avances de la obra que beneficiará a 1.500 familias.
Este sistema de tratamiento garantizará la provisión de agua segura para los barrios La Morita, El Lucero, El Ensueño, Aguaribay y San Ignacio.
Su funcionamiento consiste en un proceso físico-químico por el cual el agua es filtrada por una membrana permoselectiva en determinadas condiciones de presión, temperatura y la adición de productos químicos. La resultante de este proceso la convierte en apta para el consumo humano.
La obra fue licitada a fines de marzo de 2010 e incluía la construcción de pozos de extracción, la mencionada planta y la red secundaria, con las que se beneficiarían a unos 7.000 residentes de El Jagüel.