En momentos que el municipio de Esteban Echeverría celebra sus 101 años de vida, los vecinos de 9 de Abril continúa reclamando soluciones a varios problemas que los condenan a vivir en la precariedad.
Las calles de la localidad de 9 de Abril comenzaron a poblarse de carrocerías incendiadas, un claro vestigio de la inseguridad reinante en todo el Conurbano bonaerense, pero que no deja de preocupar a los vecinos de la zona porque en algunos casos impide la normal circulación o son aprovechados por los delincuentes para sorprender a sus víctimas.

Las basura, la presencia de animales muertos, pastizales y la consecuente obstrucción de las zonas son otras de las quejas de los contribuyentes del lugar, que ven cómo sus barrios se convierten en lugares que son peligrosos para su salud.

A ello habrá que sumar los continuos anegamientos que padecen con cada lluvia, aunque reconocieron que la Municipalidad de Esteban Echeverría construyó desagües pluviales cerca del Camino de Cintura que han mejorado la situación en algunas áreas.

A pesar de que la comuna ha encarado distintas obras en los últimos tiempos, en la zona reina el descontento y siente que el progreso tarda demasiado en alcanzarlos.

Pocos días atrás, al inaugurar el período de sesiones ordinarias, el intendente Fernando Gray enumeró una amplia lista de tareas: la ampliación de la red cloacal en un 10 por ciento, por lo que la cobertura total llegará al 68 por ciento; los tres pasos bajo nivel; las obras de bacheo, el avance en el hospital del Bicentenario; y la renovación lumínica en Ruta 4.

Contrastes

Ante el prometedor panorama, contrasta las respuesta que los vecinos de la localidad reciben cada vez que solicitan alguna tarea en la Delegación municipal, donde se excusan de realizarla por falta de personal o maquinarias.

Al respecto, los vecinos comprenden que para el retiro de las carrocerías o el motonivelado de las arterias es necesario contar con máquinas, pero no entienden cuál es el impedimento para encarar tareas sencillas como desmalezar o limpiar las zanjas, lo que "no sólo prevendría inundaciones y mejoraría el aspecto del barrio, sino que también se evitarían muchas enfermedades".

La reparación de las veredas es otro de los ítems que los vecinos exigen para poder trasladarse en forma más segura.

A la buena de Dios


María Lasuen, una de las voceras del barrio, señaló en diálogo con este medio que "desconocemos cuándo llegará el progreso a este sector de Echeverría, seguimos a la buena de Dios".

"Pasan los años y todo sigue casi igual y uno se va cansando de reclamar y reclamar", manifestó la mujer totalmente abrumada.

El crecimiento de los asentamientos en el barrio también es motivo de preocupación, básicamente por la carencia de servicios públicos.