Cerca de cumplir 57 años, el sureño Silvio Vázquez está a punto de cumplir un importante logro en la práctica deportiva al participar a fines de agosto en el Campeonato Mundial de Taekwon do para veteranos que se desarrollará en Bielorrusia. Vázquez, alumno del instituto Mu-Deuk-Kan, integrará la delegación argentina y buscará ocupar el escalón más alto después de ocho años practicando la disciplina en la que logró ser campeón sudamericano en Chile 2008, campeón nacional en Tortuguitas 2007, en Buenos Aires 2006 y subcampeón nacional en Santa Fe 2005. “Ahora viene el campeonato mundial que se hace en Bielorrusia y nos estamos preparando para dar una buena imagen allá, tirarme al campeonato y ser campeón del mundo. Mi fuerte es la lucha y me están preparando Pablo Marciano en complementos, Alejandro Mieres en la parte de boxeo y mi sabonin Gustavo Burgos en la parte de técnica y lucha”, detalló Vázquez, en diálogo con este medio. “Hace mucho que nos preparamos para esto, fuimos al selectivo en Santa Fe y tuve la suerte de ganar. Agradezco mucho a mi profesor y el resto de los entrenadores que hicieron posible que esto se haga realidad. Este viaje se hace gracias a la colaboración de los padres, los alumnos y de algunos comerciantes que hacen donaciones para hacer eventos”, indicó el taekwondista nacido en Paraguay y con residencia en Rafael Calzada. Exigencias Como uno de 44 integrantes de la delegación nacional (entre los que se encuentran juveniles e instructores), Vázquez es consciente de los rivales con los que se medirá. “Sé que van a participar 80 países. Hay muy buenos niveles. Por lo general, los que tienen muy buen nivel son los coreanos. Los norteamericanos, los rusos, los de República Checa, también. Pero el que se va a enfrentar conmigo no se la va a llevar fácil”, remarcó Vázquez, que agregó: “En Mu-Deuk-Kan nos exigimos a full. Yo entreno con los pibes y te dan”. Con cuatro hijos y seis nietos, el deportista, que cumplirá 57 años el 11 de julio, valoró: “Tengo bastante apoyo de mi familia y todo el aguante de mi esposa por este viaje”.