“Trabajamos en silencio, con mucha
humildad, pero lo hacemos convencidos
de lo que queremos”, indicó Sergio López
La lista de ausentes era muy extensa. Encabezada por el goleador y referente Sebastián Cobelli hasta llegar al chico Mauro Boaglio, pasando por Nicolás Chietino, Damián Giménez, Emanuel Carreira, Leandro Alvarez, el rusito Witoszinski. Sin embargo, con 13 jugadores de inferiores en la lista de los 18, Ricardo Dabrowski se las ingenió para armar un conjunto compacto que visitó a Italiano en Ciudad Evita y se trajo un triunfo tan agónico como notable. Con estos tres puntos de oro, se nota que ser visitante le sienta bien. Además, el Gasolero escaló hasta el cuarto escalón de la tabla de posiciones en lo que se perfila como un campañón. Y una de las figuras del domingo celeste fue Sergio López. El mediocampista, a esta altura un joven experimentado, armó la jugada con la que asistió a Víctor Guiñazú en el segundo minuto de adicional. “Nos propusimos estar muy metidos y concentrados hasta el final para no regalar nada y esto nos permitió aprovechar la última pelota y quedarnos con tres puntos que valen mucho”, remarcó, en diálogo con este medio. Sobre el aporte de los jóvenes en el equipo, Sergio López sostuvo que “los más chicos demostraron que están capacitados para responder cuando se los necesita porque saben lo que vale esta camiseta porque la mayoría está en el club desde que son chicos, como me pasa a mí. Pero los grandes son muy importantes y en este partido se dio el aporte de Andreoli y Hure que nos transmitieron experiencia y tranquilidad”. Este nuevo triunfo colocó a Temperley en una posición expectante. La cuarta ubicación lo ubica en el lote de los animadores y, al respecto, Sergio López afirmó que “trabajamos en silencio, con mucha humildad pero lo hacemos convencidos de lo que queremos. El plantel está muy unido y la mentalidad es ganadora. Salimos a ganar en todas las canchas, de hecho lo hicimos en Los Andes, Comunicaciones y ahora en Italiano, pero puede ser que de local nos cueste más porque la mayoría de los rivales se meten atrás y también juega la ansiedad de la gente. Yo los entiendo porque con semejante respaldo se merecen una alegría”. Un técnico inteligente Para Ricardo Dabrowski la táctica, los planteos y las estrategias para afrontar los distintos compromisos, no varían con la ausencia por lesión de jugadores y su mano se notó el último domingo ante Italiano. Es que el equipo, nunca tan Gasolero, sacó pecho con una formación que se hizo fuerte a partir del equilibrio en el mediocampo donde la dupla Hure-Rodrigo David (el pibe debutó y se movió con mucha soltura como doble cinco) marcó el ritmo del juego. Ahora, tal vez con la única reaparición de Nicolás Chietino que cumplió la fecha de suspensión por acumulación de amarillas, el “Ruso” deberá armar un plan de juego para recibir a Deportivo Morón en el Beranger.