Con el empate 0 a 0 ante Acassuso y la derrota 3 a 2 con Flandria en el partido pendiente, el "celeste" continúa sin ganar en el Alfredo Beranger y de esa manera, pierde terreno en las posiciones. El martes va Vicente López, buscando achicar distancia con los de arriba.
Aquel triunfo de Temperley en su primera presentación como local ante Fénix ya genera nostalgia, ya que a partir de allí, pese al respaldo masivo de su gente, los dirigidos por Aníbal Biggeri no pudieron volver a ganar en casa, con cinco empates y una caída. Sin dudas, el principal déficit que no le permite despegar de la irregularidad que domina al campeonato de la Primera "B Metropolitana".
El próximo martes, a las 21, con televisación en directo por TyC Sports y el arbitraje de Gastón Meineir, Temperley visita a Platense, el escolta del puntero Atlanta, cerrando la 16ta. jornada. Luego del martes de descanso, el plantel volvió a los entrenamientos en el complejo del Sindicato de Pasteleros, donde hubo una extensa charla de autocrítica y se coincidió en la nueva chance que se dejó pasar, al no poder sumar de a tres cuando se juega en el estadio Alfredo Beranger.
Por otra parte, preocupa la lesión del lateral Nicolás Demaldé, quien salió en el encuentro ante Acassuso, al resentirse de una vieja dolencia del desgarro que sufriera en el isquiotibial de pierna izquierda. Lo van a evaluar, pero estaría casi descartado para el choque en Vicente López. Además, Leonardo Di Lorenzo (desgarrado) y Alexis Olivera (pubalgía) siguen inactivos. El que puede volver ante el "calamar" es Cristian Quiñonez, quien cumplió con su suspensión.