Temperley vive horas de definiciones, ya que si bien estrenó nuevo entrenador Guillermo Duró, sufrió la baja de un jugador importante, Lucas Hure, concretó el arribo del cuarto refuerzo, el defensor Ezequiel Molina. Molina nació en la ciudad de Córdoba y llegó al Celeste de Sportivo Italiano, en el que militaba desde el año 2007. Además vistió la camiseta de Boca Juniors, Atlético Rafaela, Chacarita Juniors, 9 de Julio (Rafaela) y Tacuarembó (Uruguay). Hure se refirió a su salida y señaló: “De la manera que yo llegué al club, tenía que demostrar. Cuando ganó Morrone, Dabrowsky me pidió que me quede, luego quedaron en darme un departamento, y a la hora de mudarme, me dijeron que era imposible, porque quedaban ocho meses de contrato. Les dije que por lo menos me den la diferencia para buscarme un departamento, cosa que nunca pasó”. “Mi dolor es saber por qué no me avisaron antes que no me querían, y en este semestre me trataron así, sin dejarme ir a Estudiantes de Buenos Aires. Si venían de frente y me decían que no me querían, yo lo aceptaba. Pero me molesta que me la jueguen de atrás”, agregó. En tanto, durante las próximas horas, el presidente Mauro Morrone deberá acordar con la dirigencia de Talleres por la situación de Federico Crivelli, ya que la T decidió no hacer uso de la opción por el 50 por ciento del pase (valuado en 150 mil dólares) pero que intentan conseguir un nuevo préstamo.
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