En un partido más peleado que jugado, el Celeste de Rezza se trajo un punto importante ante la Crema y ya comienza a perfilar sus cañones en lo que será una nueva presentación, en este caso ante el Sabalero, el próximo viernes desde las 21.
Temperley y Rafaela empataron en un partido que tuvo mucha más fricción que juego. Fue negocio para el Celeste, que se llevó un punto valioso ante un rival directo, sin expulsiones ni lesionados. A pesar de que Ricardo Rezza había planteado un partido de contra, al Gasolero le costó mucho el cambio de ritmo y los ataques fueron más un cúmulo de esfuerzos individuales que el fruto de una estrategia.
El plateo de Ricardo Rezza no era a priori incómodo a lo lógica que venía realizando su equipo, ni tampoco descabellado respecto del rendimientos que presentaba Rafaela en la previa del partido. Es que a Temperley no le sienta mal esperar, ya que con esa misma filosofía de juego apenas le convirtieron 8 tantos, un promedio de uno por partido. Por su parte, Rafaela se presentaba con un apenas cuatro goles a favor y 11 en contra.
Para esto, el Celeste presentó un mediocampo capaz de progresar en forma rápida por afuera, con Leonardo Di Lorenzo y Fernando Brandán pegados a los laterales, y con Gustavo Aprile y Adrián Arregui en la contención. Sin embargo, Di Lorenzo nunca logró articular su juego con Eduardo Ledesma, en posición de enlace, y Brandán no pudo sobreponerse al gran partido que jugó Juan Eluchans.
Con pocos argumentos por parte de los dos equipos, todas las situaciones se originaron por combinaciones cortas y esfuerzos personales. Así llegaron ambos goles. Un pelotazo que bajó Federico González para que Franco Jominy defina por sobre Federico Crivelli, y una guapeada del paraguayo Ledesma que recorrió veinte metros, perdió la pelota y la recuperó, y remató cruzado para batir al portero de Rafaela, Carlos de Giorgi.
No es sorpresa que Temperley haya acentuado en su columna vertebral a los referentes del juego: Crivelli, Gastón Aguirre, Aprile y Dinenno. El viernes, frente a Colón de Santa Fe, la misión de Rezza será rodearlos de la mejor manera para afirmar el tránsito desde el fondo hasta el arco contrario.
Mientras tanto, el Gasolero volvió a los entrenamientos en el predio del Sindical de Pasteleros con la tranquilidad de contar con el plantel completo, incluso con el retorno de Fabián Sambueza, que vuelve tras dos fechas de suspensión, pero con la obligación de sumar de local en lo que será un partido de seis puntos, por la pelea de los promedios.