Que todos los partidos valen tres puntos es inapelable, pero que Temperley se va a jugar mucho más que esas unidades el domingo cuando enfrente a Sarmiento, en Junín, no cabe dudas. De obtener una victoria, el Gasolero pasaría al tercer lugar y bajaría una posición al Verde.
En la práctica de ayer, los trabajos tácticos se volvieron a orientar alrededor de dos factores que son los puntos más flojos del equipo que conduce tácticamente Gustavo Álvarez: la pelota parada y los retrocesos.
Lo real es que la victoria ante Tigre dejó una imagen distinta, muy por afuera de lo que significó convertir tres goles. Los delanteros y los volantes fueron parte de la recuperación, algo que no venía pasando en épocas en que Gonzalo Ríos y Marcos Figueroa se mostraban solos en el rígido 4-4-2.
Por otra parte, más allá de que el gol de Carlos Luna llegó luego de dos envíos aéreos, que lo ideal hubiera sido que los laterales impidiesen ambos tiros, y que cabeceó entre los centrales con total libertad, la actuación de la última línea fue más que satisfactoria.
A Álvarez sólo le queda mejorar la posición de los volantes cuando el equipo rival se encuentra replegado, para garantizar el cambio de ritmo y lograr sorpresa en lugar de amontonamiento. Pero las primeras señales ya las dieron en el Beranger.
Entró, tocó y la metió
“Fue un debut soñado, espero hacer muchos goles con esta camiseta. Es bueno empezar con el pie derecho”, aseguró Mauro Guevgeozián, el delantero uruguayo que juega para la selección armenia y que en apenas unos minutos en cancha definió el partido.
La falta de gol era uno de los aspectos más flojos de la versión 2016 del Gasolero. Luciano Vázquez, que llegó al club en el mercado de pases anterior, tardó seis meses para convertir un gol. Sin embargo, demostró que con un funcionamiento grupal puede dar lo mejor.
“Lo ideal sería pelear arriba, pero nos toca pelear abajo y lo afrontamos con mucho compromiso y responsabilidad”, aseguró El Armenio sobre el presente del Celeste.
La excursión a Junín será una para dura donde las dimensiones de la cancha y la rudeza del equipo serán la bienvenida. Pero, el delantero anticipó: “Por suerte los delanteros estamos en un buen nivel, nos tocó convertir y eso nos pone contentos”.